Algunos de los destinos más románticos de Francia

  • © Atout France/Jean François Tripelon−Jarry

Algunos de los destinos más románticos de Francia

No podemos hablar de amor y romanticismo sin nombrar París, sin lugar a dudas la ciudad más romántica del mundo en la que se dan cita millones de enamorados durante todo el año, pero además de París, existen en Francia otras ciudades llenas de encanto, pueblos con mucha historia y tradición, rincones mágicos que enamoran al visitante y he aquí una pequeña selección de algunos de ellos.

A la conquista del castillo...

Castillos renacentistas, fortalezas medievales, maravillosos jardines... es lo que los espera recorriendo el Valle del Loira.

Podemos decir que algunos de los castillos más bonitos del mundo se encuentran en esta región; una opción original y muy romántica es descubrirla en bici, para ello existen rutas a través de las cuales se pueden ver en pocos kilómetros cada día éstos espectaculares monumentos.

Los pueblos más bellos de Francia

Otra opción romántica y singular es descubrir los numerosos pueblos pintorescos que figuran entre "Los pueblos más bellos de Francia".

En total 156 pueblos repartidos en 21 regiones y 69 departamentos. Recorrer sus pintorescas calles, descubrir sus historia sorprende a cualquier visitante. Destacamos algunos de ellos, como por ejemplo en la región de Aquitania, Saint-Emilion (declarado patrimonio mundial de la Humanidad por la UNESCO) o Castelnaud la Chapelle, pueblo con encanto en la región de Dordoña-Périgord.

En la región de Limousin también se encuentran algunos de éstos pueblos como Collonges-la-Rouge, Turenne o Mortemart. ó El Lot, éste último cuenta con cinco pueblos que figuran entre los más bellos de Francia: Saint-Cirq-Lapopie, Loubressac, Autoire, Cardaillac y Carennac.

El mar de corazones

Por último, para los amantes del mar, la Costa Azul , uno de esos destinos que también emanan glamour y romanticismo. Esta región con ciudades como Saint Tropez, Cannes, Niza, ofrece un ambiente perfecto para el amor. Sus hermosos paisajes y la luminosidad han enamorado e inspirado a escritores y artistas como Van Gogh, Picasso, Scott Fitzerald y Pagnol.