Alojamientos insólitos en Francia

Alojamientos insólitos en Francia

Dormir en un carromato de madera o en una cabaña en un árbol, en una gabarra o bajo una tienda mongola… Diferentes propuestas para una estancia original que se multiplican por toda Francia.

Pero otras sorpresas aguardan a los visitantes que desean vivir nuevas experiencias, como pasar una noche en un iglú (en invierno), en un faro o en una isla minúscula en plan “Robinsón”, en una casa troglodita o incluso en una cabaña-escultura declarada “obra de arte”. A la espera, próximamente, de una casa de huéspedes submarina con vistas de los peces, o un globo dirigible gigante transformado en un hotel volante: sí, de verdad, estos proyectos están en marcha.

Primeras referencias

La tendencia a los “alojamiento insólitos” ya está respaldada por varias páginas web especializadas y apasionantes que incluyen los mejores establecimientos:

Hébergements insolites
Insolite Home
Hôtels insolites

Para saber más
La guía pionera del género“1001 nuits insolites”, de Denise Cabelli, ed. Dakota, que incluye un centenar de direcciones en Francia (y otras tantas en el extranjero).

A destacar
La red Clévacances (que reúne 29.000 casas de huéspedes, casas rurales o residencias de turismo) desarrolla una gama “insólita”, por ejemplo en el Limosín o en las Yvelines, para pasar un fin de semana temático sorprendente.

Unas bonitas cabañas en los árboles

Desde hace algunos años, el deseo de “recuperar los juegos infantiles” y de “volver a la naturaleza” se traduce en el éxito de las cabañas de madera construidas en grandes árboles. Rústicas o muy confortables, por un precio ni más ni menos caro que un alojamiento clásico, ofrecen despertarse con el canto de los pájaros y el olor a resina. Estas cabañas están situadas en el jardín de una casa de huéspedes, en el parque de un hotel o, en ocasiones, en pleno bosque de montaña.

  • Ecotagnes: una posada-cabaña en el corazón de los Alpes de Saboya, cerca de Annecy
  • Le Pavillon vert: una posada-cabaña en un roble centenario, cerca de Aviñón
  • Montozarbres: iniciación al vivac.
    Un lugar situado en pleno bosque en Prats-de-Mollo, en el corazón de los Pirineos mediterráneos (no lejos de Perpiñan), propone un espacio de descubrimiento lúdico muy original, recorrido acrobático con pasarelas entre las ramas, tirolesa, etc., así como una noche en una cabaña en un árbol pero también una noche de vivac, es decir, al raso, en una hamaca, que simula una estancia en la selva amazónica de Guyana (la instalación de una hamaca protegida se denomina allí un "carbet").
  • Le domaine des Ormes: cabaña y dacha rusa, cerca de Saint-Malo.
    En Bretaña, 200 hectáreas de espacio de ocio que proponen todo tipo de alojamiento, entre ellos cabañas en los árboles y una casa rusa tradicional de madera.
  • Cabañas de Bretaña y Nid d'Iroise, entre Finisterre y el Morbihan.
    Otras dos direcciones con encanto en Bretaña, que añaden a las cabañas en los árboles un enfoque medioambiental y la “zen attitude” (sesiones de masaje o de spa), etc.
  • L'esprit cabane, una web de apasionados que ha creado un distintivo de calidad "Robinson" y un anuario de alquileres de particulares.

Casas trogloditas en Touraine

Unas viviendas cavadas en la roca, en pleno acantilado: un patrimonio histórico muy presente, sobre todo entre Tours y Saumur, a lo largo del valle del Loira. Así, unos pueblos muy antiguos han sido construidos en la toba, piedra tierna de color blanco.

  • Troglododo, cerca de Azay-le-Rideau.
    Las paredes y techos de esta coqueta casa de huéspedes son de roca bruta. Muy cerca, se pueden visitar yacimientos trogloditas y un castillo renacentista célebre.
  • Troglodyte de la Fosse, cerca de Doué-la-Fontaine.
    Una casa troglodita con encanto, con taller de artista (creación de lámparas de vidrio) a dos pasos de Saumur y de la célebre abadía de Fontevraud.

En un carromato: el espíritu nómada.

Varios centros ecuestres y otros muchos establecimientos (granjas, casa rural, etc.) proponen una versión “bohemia y romántica” de la caravana con un carromato de madera. En ocasiones, incluso se puede realizar un pequeño itinerario y jugar a los nómadas por las pequeñas carreteras campestres con un caballo de tiro. Más a menudo, esta “caravana” se queda en un bonito prado y sirve de campamento base para la estancia.

  • Roulottes de campagne: una red de apasionados que alquilan caravanas, repartidos por toda Francia (con central de reservas). ¡Hay de sobras para elegir!

Bajo la yurta: el cámping en versión exótica...

La yurta, una gran tienda redonda de origen mongol, está amueblada y propone un espacio “de total confort” para toda una familia. Un fenómeno de éxito, al igual que dormir en una cabaña.

  • Vacaciones insólitas en el Cantal
    En este campamento rural en el sur de Auvernia se pueden comparar los méritos del tradicional tipi indio (de forma puntiaguda) y de la yurta originaria de las estepas de Asia Central.
  • Le mas des Fées, cerca de Manosque.
    Una yurta con acento provenzal, situada cerca de una bonita casa de piedra al norte del macizo del Luberon, en la tierra del escritor Jean Giono.
    France yourte, un pueblo normando distinto a los demás.
    Este conjunto de dos yurtas y tres caravanas puede reservarse para un fin de semana entre amigos o para una gran familia. El lugar está situado cerca de Nogent-le-Rotrou, entre París y Normandía.
    Una yurta en los Alpes de la Costa Azul, en la montaña de Niza.
    Este establecimiento de montaña también ofrece cuidados ayurvédicos, siguiendo los preceptos de una técnica de bienestar milenaria de la India.

¡Alojarse en… una obra de arte!

Le Carré rouge es una casa rural en una cabaña solitaria a orillas de un lago: un cubo con un interior de diseño y un confort sobrio y, sobre todo, con unos muros exteriores de un rojo muy vivo. El establecimiento está situado en el País de Langres y de los cuatro lagos, en plena naturaleza, y tiene un enfoque artístico, firmado por Gloria Fredmann. Un concepto sorprendente en la campiña de Haute-Marne, entre las regiones de Borgoña y de Champagne.

¡Dormir como el guardián de un faro!

  • El faro de Fatouville (a 10 km de Honfleur y a 25 km de Deauville, en Normandía) ya no está en servicio. Ahora propone habitaciones de huéspedes originales, con desayuno seguido de un panorama desde la altura, en la cima del faro de 35 metros de altura, en el estuario del Sena y el litoral de la Mancha.
  • La isla de Louët, en Carantec. Esta minúscula casa situada en un islote de la bahía de Morlaix (Bretaña) es muy fotogénica y tiene mucho éxito en los medios de comunicación. Es obligatorio reservar (en su totalidad, para un grupo de amigos) con mucha antelación para vivir un momento privilegiado de felicidad.

Navegar por el río “a la antigua”

Embarcarse en un barco a motor o en una gabarra para navegar por los canales y ríos es de por sí un forma deliciosa de pasar las vacaciones. Con “l'Amarante”, navegando por el Loira cerca de Saumur, se añade el encanto de lo pintoresco: una "toue", versión auténtica de la gabarra de antaño, una gran barca toda de madera, de vela y con fondo liso. Para una noche verdaderamente romántica...