Colecciones 2013 en el Castillo real de Amboise

  • Gravure de Jacques Androuet Ducerceau

    Gravure de Jacques Androuet Ducerceau

Colecciones 2013 en el Castillo real de Amboise

En la continuación de las nuevas colecciones presentadas desde el mes de
marzo en el castillo real de Amboise, detengámonos sobre algunas obras
vinculadas con la historia de las relaciones franco-españolas durante el
Renacimiento.

Desde la creación de la primera orden de caballería francesa en Amboise.

El 1er de agosto de 1649, la
colegiata Saint-Florentin albergo una ceremonia muy particular organizada a
peticion del rey Luis XI. De hecho, el rey presento este día las estatuas de la
primera orden francesa de caballería que debía formar el primer círculo de los fieles
alrededor del soberano.

El rey de Francia, entonces luchando
contra el Duque de Borgoña, rivaliza así con la orden borgoñona de la Melena
dorada fundada en 1429 por Felipe el Bueno y concedida a la corona española
bajo el reinado del emperador Carlos Quinto.

Coloca la nueva orden bajo el patrocinio
del santo protector de Francia, el arcángel San Miguel, « primer jinete
quien, por la pelea de Dios, lucho victoriosamente contra Dragón, antiguo
enemigo de la naturaleza humana y lo tropezó del cielo”. Al inicio, 36
caballeros forman parte de la orden cuya sede está establecida en la abadía del
Mont Saint Michel.

Retrato de Felipe III de Borgoña llamado Felipe el Bueno (1396-1467), Duque de Borgoña, llevando el collar de la orden de la Melena Dorada. óleo sobre tela (copia). Escuela Flamenca temprana, c 1500. Schweizerhof (tesoro imperial), Palacio de la Hofburg, Viena, Austria.
Castillo Real de Amboise
Retrato de Luis XI de Francia llevando el collar de la orden del Mont Saint Michel, anónimo, siglo XV.
Luis XI en medio de sus caballeros que llevan el abrigo, la caperuza y el collar de la orden. iluminación de Jean Fouquet, 1470 Paris, BnF, departamento de los manuscritos franceses 19819, fol.1.
Litografía representando el castillo de Amboise (en el centro, la colegiata Saint-Florentin, hoy desaparecida) extraída de los "Plus excellents bastiments du royaume de France", Jacques Androuet du Cerceau, alrededor de 1560.

La estatua de Saint-Michel, historia de una restauración llena de sorpresa

Esta estatua española del siglo XVII representando a Saint-Michel « venciendo
el dragón » entra en las colecciones del castillo en el 2011: Saint-Michel
acorazado patalea al ángel caído quien lucha contra las llamas  y lo vence con una lanza.

Varios elementos originales de esta obra habían
desaparecidos: la lanza de Saint-Michel, una parte de las alas del arcángel y
del ángel caído faltaban. Los personajes estaban bajo una gruesa capa marrón de
cera y suciedad.  Sin embargo, la escena estaba
lo suficientemente expresiva como para motivar la adquisicion de esta pieza de
coleccion.

Las primeras investigaciones permitieron quitar
la capa marrón de la estatua y revelar una policromía excepcional por la
calidad de los soportes y el brillo de los colores.

Por otro lado, la estatua fue sometida a
un examen estructural profundizado con un escáner  que permitió reposicionar lealmente los
miembros existentes y entender las técnicas utilizadas para la incrustación de
los ojos de vidrio que aportan tanta expresión en la cara del arcángel. 

El collar de Saint-Michel Le collier de Saint-Michel 

Otro elemento de la decoración de la antecámara
de la cordeliere merece un vistazo. Un blasón con las armas de Francia y Bretaña
esta ceñido por un collar con la medalla de Saint-Michel. Nos recuerda la regla
que obligaban a los caballeros de la orden presentarse con un collar de conchas
plateadas con un medallón de oro representando al arcángel.  La concha del pelegrino hace referencia al
peregrinaje del Mont Saint-Michel que estaba íntimamente vinculado con la orden
de caballería. Un autre élément de décor de l’antichambre
de la cordelière mérite le coup d’œil. Un blason aux armes de France et de
Bretagne est ceint d’un collier avec la médaille de Saint-Michel en sautoir. Il
nous rappelle ainsi l’étiquette qui faisait obligation aux chevaliers de
l’ordre de se présenter avec un collier de coquilles d’argent auquel était
suspendu un médaillon d’or représentant l'archange. La coquille de pèlerin
faisant ainsi référence au pèlerinage du Mont Saint-Michel auquel l’ordre de
chevalerie était intimement lié.