El arte del vino se aprende...

El arte del vino se aprende...

 

Todo puede descubrirse cuando se cata un buen vaso de vino: saber apreciar las diferentes añadas, adivinar el año de cosecha, redescubrir el carácter de un territorio o una denominación de origen, explorar los diferentes viñedos franceses. Numerosas propuestas de iniciación a la enología prometen desentrañar los secretos de un patrimonio apasionante.

 

 


Algunas referencias para empezar…

- Un viticultor se dedica al trabajo de la viña, a producir beuna uva que dé un buen mosto, sacando el mejor partido de la tierra (suelo, clima, tipo de vid...).
- Un maestro bodeguero es responsable de la maduración en la bodega, del proceso de vinificación para obtener una bebida con carácter y de calidad.
- Un sumiller es un experto en la cata y selección de vinos de calidad, en mantener una “colección” de botellas que se denomina una “bodega”.
- Un enólogo es un “multiespecialista”, a menudo con estudios de química y capaz de analizar y explicar todas las etapas de la elaboración de un vino, de la elección del tipo de uva al 
  
método de envejecimiento.
- Un bodeguero es un comerciante de vino, que guía la compra mediante una degustación.
- Un bar de vinos propone un ambiente pintoresco mitad bar, mitad bodega, y ofrece un menú sencillo “de la tierra”, pero bueno, que permite apreciar una selección de vinos.
- Un bar de sumiller es un poco la versión elegante de un bar de vinos, con la garantía de un experto de renombre.

La mayoría de territorios vinícolas que producen su vino directamente, pueden visitarse y permiten degustar sus caldos. Ahora, numerosas cooperativas demuestran también otros muchos talentos, al contar ahora con un enólogo cualificado, formado en una escuela profesional reconocida. Por último, una veintena de grandes sindicatos interprofesionales regionales defienden los valores y caracteres de sus respectivos viñedos: el bordelés, tourangeau, borgoñón, rhodanien, provenzal, alsaciano, de champagne, etc. 

El principio de la denominación de origen controlada nació en 1905 y fue reforzado en 1935 (creación de un organismo oficial e independiente): engloba un origen geográfico, unos tipos de vid habituales y un uso tradicional que forman la identidad y la calidad de un vino. Pero numerosos “vinos de país”, que respetan otros requisitos, también demuestran tener gran calidad.
- Un tipo de vid corresponde, a grandes rasgos, a una variedad de uva: sólo unos 50 tipos de vid (de los 7.000 existentes en el mundo) forman las referencias de los viñedos franceses, que trabajan a menudo con combinaciones, lo que da la especificidad y el renombre de la producción francesa. Por lo tanto, un cursillo de enología promete un viaje fascinante al universo de una bebida mítica, que hay que apreciar a lo grande pero consumir, por supuesto, con moderación.

 


Estancias y sesiones de iniciación...

 

 

 

Universidad del Vino de Suze-la-Rousse
Este establecimiento privado, centro de formación reconocido que colabora con universidades de renombre, está situado en un castillo del siglo XX y en el valle del Ródano, entre Valence y Aviñón. Propone paralelamente bonos para cursillos para “aficionados”.


Planète Bordeaux
El sindicato profesional de las denominaciones de origen de Burdeos presenta una agenda de actividades de “degustación y descubrimiento” de los territorios miembros.

Scook: la escuela de cocina de Anne-Sophie Pic
La única mujer con tres estrellas en la Guía Michelín propone un único día al mes un taller “aficionado” de 3 horas. Una fórmula bastante elitista pero que también enseña el trabajo del sumiller.

L'imaginarium, en Nuits-Saint-Georges
Todo un “espacio sensorial” dedicado a los vinos espumosos de Borgoña acoge a grupos (también en inglés) previa reserva, para un aprendizaje “chispeante”.

Sensation "Vin", en Beaune
Esta compañía situada en pleno corazón de Borgoña propone cursillos de enología,  para aprenderlo todo sobre los vinos de una tierra fundamental.

Le hameau du vin (La aldea del vino), en Beaujolais
Todo un pueblo o casi ofrece un parque temático, con un espacio visual y digital, un “jardín de viñas”, y una animación interactiva y lúdica para los niños, muy cerca de Mâcon.

Le domaine Bouvet-Ladubay, en Saumur
Este productor del Valle del Loira propone un conjunto de descubrimientos: cursillos de degustación, visita a unas bodegas sorprendentes (7 km de galerías, antiguas canteras de piedra de turba) e incluso un centro de arte contemporáneo.

El instituto del sabor del vino, en Nantes
Un enólogo formador propone asimismo cursillos para aficionados, en Nantes y en la Baule.

Ludivinum, en Montpellier
Cursillos de enología entre amigos, en una noche temática o un fin de semana, a domicilio o con visita a la propiedad vinícola.

”Tout rouge", en Marsella
Un cursillo de 2 horas los sábados por la mañana o una “cena enológica” en un restaurante situado en la Cité Radieuse imaginada por Le Corbusier en el corazón de Marsella. También ofrece cursillos en el corazón del viñedo de de Bandol... dedicados por supuesto al vino tinto.

La Ciudad de la Viña, en Gruissan
Este centro de descubrimiento de los vinos del Languedoc-Rosellón, cerca de una encantadora localidad costera, promete también sesiones de iniciación.

En París...

  • El Museo del Vino
    Una escuela de enología para aficionados, instalada desde hace 25 años en las sorprendentes bodegas de un antiguo convento del siglo XV, cerca de la torre Eiffel.
  • La Escuela del vino
    Unas jornadas de descubrimiento para compartir emociones con expertos, en París o en Lyón, en un espacio selecto, a menudo un hotel de gama alta.
  • De vinis illustribus
    Un bodeguero muy arraigado en su universo, en la calle de la Montagne Sainte-Geneviève, que propone veladas de degustación. 

Bares de vino...

  • Il Vino, en París
    Un restaurante de "concepto" desarrollado por el mejor sumiller del mundo (en el concurso de 2004), asociado a un chef de talento.
  •  Le bistrot du sommelier, en París
    Campeón del mundo de los sumilleres en 1992, Philippe Faure-Brac sigue siendo un valor seguro, en especial con su restaurante y su bodega.
  • La Winery, en Médoc
    Instalado en Arsac, cerca de Burdeos, Philippe Raoux reivindica una orientación (marco de diseño, exposición de arte contemporáneo) pero también varios récords (1.000 m2 de espacio para almacenar 1.000 vinos diferentes y 1 millón de botellas). Su “signo enológico” promete revelarle su “perfil de catador”, con los vinos que corresponden con su personalidad.

Para saber más sobre el universo del vino…

  • Museo itinerante de la sumillería
    Exposición que coincide con varios eventos en los viñedos del Valle del Loira: de la ánfora a la botella, de la prensa a la antigua al tapón de corcho...
  • Museo del Sacacorchos, propiedad de la Citadelle, en Ménerbes
    Una colección inédita de 1.000 herramientas, algunas de ellas extravagantes, presentada en una bella propiedad del Luberon.
  • Una idea original : convertirse en un “vendimiador” a distancia en Internet El concepto: sea un “cíber-vendimiador” alquilando una parcela de viñedo durante un año (con versión en inglés), en una de las siete propiedades asociadas en toda Francia. Seguirá la labor de los profesionales por blog y newsletter, y también puede acudir a realizar una serie de cursillos. Compartirá el destino de “su” vino, etapa por etapa. Al final, recibirá una serie especial de 12 o 24 botellas etiquetadas con su nombre.