La Fruta Nativa

La Fruta Nativa fr

Por Bill Fink

Por momentos parecería que todo en la isla caribeña de St. Martin es importado desde Francia; sin embargo, hay un producto local que aún goza de fama: la noble guavaberry. Esta fruta, conocida como ciruela Claudia o ciruela verde, es una pequeña baya que se da en árboles silvestres en las colinas del interior de la isla. Esta baya redonda, de aproximadamente 12mm, se da en dos colores diferentes, naranja y negro. Cualquiera sea su color siempre mantiene su sabor, ligeramente amargo y dulce, y la semilla interior que no debes comer. Aunque la guavaberry ha sido parte de las tradiciones isleñas por alrededor de 200 años, nunca se cultivó en granjas y es eso justamente parte del romanticismo que inspira esta pequeña fruta. Para lograr recoger una canasta entera de bayas silvestres se debe recorrer las colinas un día entero o incluso una semana, siempre a la espera de encontrar un árbol de frutas maduras en el momento exacto. Pareciera que los árboles de guavaberry se han adaptado al “ritmo de la isla”, ya que no tienen una época específica de cosecha de éstas bayas.    

Con la guavaberry se puede preparar mermeladas, jugos, panes, tartas y pasteles; además, de usarse para decorar platos. No obstante, el uso más ampliamente difundido y popular es el licor de guavaberry, tanto así que esta bebida se conoce simplemente como… “Guavaberry”. El modo más común de hacer este licor, hasta hace poco, era de modo doméstico, haciendo una infusión de bayas en botellas de ron, a la que se añadía un poco de azúcar. La mezcla que se obtenía era una especie de brebaje dulce, en ocasiones amargo, con un fuerte retrogusto final a especias; aun cuando la preparación es similar, cada receta tiene un sabor diferente. Persiste la tradición de algunos productores locales de ocultar las botellas bajo tierra para conseguir el añejamiento del licor o, tal vez, para esconderlas de los inspectores. El licor de guavaberry también es popular como ingrediente para preparar cocteles, entre los que está la colada de guavaberry y el kir de guavabery, que se prepara añadiendo un toque de éste licor a un vaso frío de champagne. Asimismo, en vista de que la fruta tiene una alta concentración de vitamina C podrías considerar tu coctel como una bebida saludable. Además de sus cualidades nutricionales, este licor ha sido parte de las tradiciones navideñas durante generaciones. En cada hogar que los cantantes de los coros de villancicos visitaban las familias los recompensaban con este licor luego de cantar: “Good morning, good morning, I come for me guavaberry!”.

Aun en la actualidad quienes visitan St. Martin pueden pedir guavaberry en todas sus presentaciones. Puedes comprar mermeladas y botellas de licor en el mercado semanal Marigot, que se lleva a cabo todos los miércoles y domingos a lo largo de las costas del pueblo. Una pequeña destiladora familiar de ron, llamada “Ma Doudou”, vende sus productos, incluyendo el ron de guavaberry, en botellas pintadas a mano en las afueras de una colorida cabaña en Cul de Sac. En el lado holandés de la isla, el Guavaberry Emporium, en la calle principal de Philippsburg, ofrece todas las presentaciones de licor, ron, mermelada y hasta aderezos calientes con infusión de guavaberry. VisitaLoterie Farm, una granja en las colinas centrales de St. Martin, y toma la caminata del tour botánico, en el que podrás apreciar, en vivo y en directo, árboles de guavaberry en su hábitat natural—algunos de los que llegan a medir hasta 15 metros de altura. Si tienes suerte éstos estarán en plena floración y disfrutarás de sus flores rosadas y blancas. Finalmente, puedes pasar por el bar de Loterie y disfrutar de tu merecido coctel de guavaberry. Siéntete en libertad de cantar sus alabanzas.