Santé! ¡A tu Salud!

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  • © Alain Doire Bourgogne Tourisme

Santé! ¡A tu Salud!

Por Peter Wortsman 

Cuando los franceses levantan la copa y brindan “Santé!” (salud), ésto es lo que verdaderamente sienten. Las virtudes antioxidantes del vino tinto, saludables para el corazón, y los beneficios del aceite de oliva y la dieta mediterránea -- liviana, deliciosa y abundante en pescado, ya son ampliamente conocidos. El sistema de salud francés es la envidia del mundo desarrollado. Las francesas tienen la mayor expectativa de vida en Europa, y después de los japoneses, ocupan el segundo lugar a nivel mundial. Por haber estado casado durante más de un cuarto de siglo con una francesa, doy fe de su constitución saludable, de su figura juvenil y de su belleza duradera. Así que, ¿cuál es el secreto? Los franceses han ido depurando su salud durante siglos; desde la época de los spas romanos y los jardines medicinales de los monasterios, hasta el engranaje investigador del Institut Pasteur.

 

DOS MECAS MÉDICAS DEL MEDITERRÁNEO 

Montpellier, la capital de la región Languedoc-Roussillon, se jacta de tener la escuela de medicina más antigua del mundo occidental todavía en actividad; éste edificio histórico fue fundado en 1181 y está anidado en medio de lo que fue un monasterio medieval y palacio episcopal. Sus más notorios exalumnos incluyen al boticario y vidente Nostradamus y al doctor y escritor François Rabelais. Entre los tesoros que aún existen, hay un anfiteatro de anatomía del siglo XVI y un jardín botánico medicinal. Las visitas se pueden coordinar a través de la Oficina de Turismo de Montpellier.

Los visitantes interesados en medicina podrán admirar la caparazón del Hôtel Dieu del siglo XVIII, el hospital más antiguo de la ciudad, que actualmente está siendo convertido en un hotel de lujo y está ubicado detrás del barroco ayuntamiento (hôtel de ville) en el viejo distrito Panier de Marseille, la capital de la región Provence-Alpes-Cote d´Azur. Tanta luz del sol demostró ser particularmente propicio para el estudio del ojo humano. Otro sitio médico situado en esta área es el pintoresco Pavillon Daviel del siglo XVIII, que alguna vez albergó la Facultad de Medicina, donde el Dr. Jacques Daviel llevó a cabo exitosamente la primera operación de cataratas en 1745.

DE VINO Y BIENESTAR

En el corazón de la región de Bourgogne, está Beaune, la capital del vino de la Côte d´Or  y hogar de los Hospices de Beaune, una institución de caridad y hospital para indigentes del siglo XVI, conservado como museo, con un distintivo techo de cerámica vidriada policromada y un interior de época. Hoy en día, la institución es más conocida por la subasta benéfica anual de vinos. El Hôtel-Dieu en Tournus, situado en el Sureste de la Borgoña, es un hospital y farmacia del siglo XVII que permanece completamente intacto, con sus paredes forradas de potes de porcelana y un despliegue enorme de instrumentos que incluye algunas formidables jeringas.

LAS AGUAS

Los franceses siguen asegurando las virtudes restauradoras que poseen las aguas, como régimen basado en baños de aguas calientes termales y tratamientos de aguas minerales, tomados en spas que datan de las épocas romanas. Existen más de 50 ciudades termales salpicadas por el país, de las cuales las más conocidas son Vichy (en la región de Auvergne), Aix-les-Bains (en Rhône-Alpes), Dax (en Aquitaine) y Enghien-les-Bains (en Île-de-France).

RECETA PARÍS

Tal cual lo recetara el grande del jazz, Billy Strayhorn, en su famosa canción “Lush Life”: “Una semana en París te ayuda a aliviar el dolor”. La exhibición de instrumentos quirúrgicos de época, en el Musée d´Histoire de la Médicine, y el extravagante botiquín de peculiaridades y anomalías médicas del Musée Dupuytren (ambos ubicados en la calle de l´École de Médicine, en el Barrio Latino), constituyen un buen tratamiento de shock. Aunque una copa de vino en la terraza de cualquier café de París, siempre será el mejor remedio para lo que sea que te aqueje.