Viaje por el País Vasco Interior

  • Espelette

    Espelette

    © Mélanie Belin

  • Chile de Espelette

    Chile de Espelette

    © Mélanie Belin

  • Makhila

    Makhila

    © Mélanie Belin

  • © Mélanie Belin

Viaje por el País Vasco Interior 64 fr

El país vasco francés ofrece dos rostros distintos. De un lado tenemos al mar y sus playas, del otro encontramos la montaña, el terruño y las tradiciones. En esta ocasión, les proponemos un tour por el interior del país vasco, descubriendo los sabores, olores y tradiciones de la zona.

Una manera muy agradable de hacer este itinerario es contratar los servicios de un chofer-guía como 64ways que cuenta con visitas en francés o en inglés, en una camioneta para 2 a 6 personas. Saliendo de Biarritz, dejamos atrás el mar para entrar en una zona totalemente verde, con pequeñas carreteras llenas de curvas. Se puede hacer paradas en varios pueblos vascos como Ascain, Sare o Ainhoa para admirar la arquitectura de las casas. La particularidad de las casas vascas son sus fachadas blancas y rojas. En algunos pueblos se pueden leer las fechas de construcción en las puertas, indicando fechas del siglo 18. Ainhoa, reconocido como uno de los "Plus Beaux Villages de France" (Pueblos más Hermosos de Francia), ofrece una arquitectura aun más atractiva con su calle única a lo largo de la cual se desarrolló el pueblo.

Chile de Espelette, denominación de origen

Una etapa esencial del recorrido es Espelette. Aquí todo el pueblo huele, sabe y vive con el chile de Espelette, orgullo local. La calle principal ofrece decenas de tiendas con productos hechos con chile: mostazas, quesos, salsas, chocolates, etc. Las fachadas se cubren con los pimientos para secarlos al sol, lo que vuelve las casas vascas aún más tipicas. Para aprender como se cultiva y cosecha el Chile de Espelette, se puede visitar el Taller del Chile (Atelier du Piment) donde el jovial Ramuntxo les dará el recorrido por su plantación y sus invernaderos para luego terminar con una degustación de los productos locales. Para conseguir la denominación de origen, se tienen que respetar muchos procedimientos mauales y exigentes, pero son los que le dan ese sabor tan rico. 

Artesania sagrada

Ahora, buscando lo mejor de la artesanía local, podemos parar en el pueblo de Larressore donde la familia Bergara perpetua el arte ancestral de la fabricación de Makhila. Es un bastón tradicional vasco que los pastores usaban para defenderse en los campos ya que esconde una pequeña arma. Cada pieza se hace a la medida, de acuerdo al tamaño y peso de su dueño. Además se trabaja con ciertos materiales como la madera del víspero, la plata o el oro. Por eso, hoy se convirtió en un objeto de lujo, que se regala para grandes ocasiones o fiestas. El taller de la familia conserva aun las mesas de trabajo y herramientas de generaciones anteriores. La dedicación de los Bergara es tal, que se siente la pasión y el amor del trabajo bien hecha en cada gesto, en cada palabra, en cada makhila.