Bruno Oger, la palma de la gastronomía de Cannes

By Julie Rovero-Carrez | Published on 01 Febrero 2017
  • Sala Bistrot

    Sala Bistrot

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

  • Sala Bistrot

    Sala Bistrot

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

  • Plato de Bruno Oger

    Plato de Bruno Oger

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

  • Chariot de postre

    Chariot de postre

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

  • Terraza Ange Bar

    Terraza Ange Bar

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

  • Salle Principale Villa Archange

    Salle Principale Villa Archange

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

  • Terraza Villa Archange

    Terraza Villa Archange

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

  • Raviole de Langoustine au Corail d'oursin

    Raviole de Langoustine au Corail d'oursin

    © ATF/La Bastide Bruno Oger

Bruno Oger, la palma de la gastronomía de Cannes Rue de l'Ouest 06110 Le Cannet fr

Originario de Morbihan, Bruno Oger eligió finalmente la Costa Azul y una soleada cocina para su encantadora Bastide du Cannet. Itinerario de un chef bretón…

Georges Blanc, un mentor sumamente valioso

Los padres de Bruno Oger tenían un bar-restaurante en la ciudad de Lorient, en el departamento de Morbihan (región de Bretaña). Los clientes y los olores de cocina mecieron su infancia. “¡Siempre quise hacer esto!” En 1984, obtuvo su BEP (Título de Estudios Profesionales) en Dinard y vivió sus primeras experiencias en el Château de Locguénolé cerca de Lorient.
El año 1987 fue decisivo al estar marcado por el encuentro con Georges Blanc. Trabajó primero en su ilustre restaurante de 3 estrellas en Vonnas al norte de Lyon. A su lado, descubrió una verdadera sensibilidad culinaria y aprendió a respetar los productos y sus orígenes: en esta tierra con mil sabores, cocinó la pularda de Bresse, las ancas de rana, los lucios, etc.
2 años más tarde, el chef le propuso ir a Bangkok al Mandarin Oriental. “¡Hacíamos las cartas juntos por fax! Todos los productos se importaban (las aves de corral, los rodaballos, las alcachofas…), en la época todo requería tiempo.” En 1993, el chef le confió la responsabilidad de las cocinas de Vonnas como Chef Ejecutivo. Paralelamente, recorrieron juntos el mundo para promover la cocina de la región. “Durante estos viajes, pude apreciar al hombre más allá del gran chef.”

La aventura de Cannes

Bruno Oger tomó entonces rumbo al sur y se instaló en Cannes. “¡Cuando llegué, lo que más me impresionó fue la luminosidad del mediodía! ¡Era diciembre, salí de Vonnas con niebla y llegué con un sol maravilloso!” Diane Barrière-Desseigne le confió la pesada pero excitante misión de crear un restaurante gastronómico para su hotel de lujo Le Majestic en la Croisette.
Bruno Oger descubrió entonces la gestión del conjunto de un hotel, desde un restaurante gastronómico hasta un bar-restaurante, desde un room service hasta la parte eventos. Y muy rápidamente el chef y su equipo obtuvieron 1 estrella Michelin. “Para conseguir la segunda estrella, decidimos modificar el concepto de La Villa des Lys, ofreciéndole un espacio aislado más identificado con 50 plazas sentadas y una cocina con plena identidad.”
En lo relativo a los productos, el chef se adaptó a la región y a la dieta de la gente del sur. “¡Abandoné la mantequilla y la nata y adopté el aceite de oliva!” En Le Majestic, también organizó sus primeras grandes recepciones para el Festival de Cannes. Cuando se celebró el 50º aniversario del Festival de Cannes, encadenó con su equipo un almuerzo exclusivo para 60 personas (entre las que se encontraban artistas del Palmarés y Jacques Chirac) y una cena de 800 cubiertos para servir en una hora. “No estábamos estresados porque estábamos bien organizados. ¡Es adrenalina positiva!”.

Con sus propias alas

Después de 14 años en la hostelería, Bruno Oger tiene unas ganas locas de llevar a cabo su propio proyecto. Bajo el encanto de la Costa Azul, toma la decisión con su familia de instalarse por su cuenta y encuentra en Le Cannet una antigua construcción del siglo XVIII, clasificada como Monumento Histórico, en un terreno arbolado 5.000 m². “Quería estar cerca de la Croisette y mantener un fuerte vínculo con el Festival de Cannes.”
En mayo de 2010, La Bastide Bruno Oger vio la luz y ofrece tres ambientes en un solo lugar: ¡un restaurante gastronómico de 26 cubiertos con el encanto del palacete, un bar-restaurante acogedor para 110 personas y un bar más pop! “Mi esposa desempeña un papel primordial. Es ella la que marcó la pauta para el diseño y los ambientes de los diferentes espacios. Controla a diario hasta el más mínimo detalle y valida todos los platos cuando cambia la temporada.”
El restaurante gastronómico, que actualmente posee dos estrellas Michelin, también sirve sus excepcionales comidas en una terraza a la sombra de los tilos. En el bar-restaurante, la carta ofrece una variedad de 8 entrantes y 8 platos de temporada. “¡Es una cocina provenzal con platos ligeros apropiados para la región y nuestra clientela, como la Ensalada Riviera con un atún recién hecho a la parrilla!” ¡Y, sobre todo, no se pierda el postre… se sirve en el carro!

Su ADN

¿3 palabras o adjetivos para definir su cocina?
“Producto - Cocción – Sabor”
¿En qué se inspira para encontrar nuevos platos?
“En los productores y las estaciones. ¡Voy a escoger mis verduras a Saint-Laurent-du-Var y de esta selección me viene la inspiración del plato!
También me gusta ir a airearme en familia a las islas de Lérins para hacer pícnic, en el macizo de Esterel, en las Gargantas de Pennafort donde mi teléfono no tiene cobertura o en el campo alrededor de Mougins!”

Dirección

La Bastide Bruno Oger
Rue de l’Ouest
06110 Le Cannet