Inauguración del Memorial ACTe

Published on 14 Mayo 2015
Inauguración del Memorial ACTe Guadalupe fr

El presidente de Francia, François Hollande, culminó hoy, antes de poner rumbo a Cuba y Haití, su gira por las Antillas con la inauguración del Memorial ACTe, monumental centro dedicado a recordar la lacra de la esclavitud para crear un futuro de reconciliación.

Ante una treintena de jefes de Estado y de Gobierno y representantes del Caribe y de África, entre ellos los presidentes de Senegal o Mali, Hollande sorprendió con el anuncio de que Francia devolvería la indemnización que en 1825 obligó a pagar a Haití por su independencia.

Hollande no precisó en qué consistiría la devolución de la deuda, pero fuentes del Elíseo indicaron que sería "de orden moral", lo que
podría tomar forma de ayuda al desarrollo, según medios franceses.

"Carlos X reclamó a la joven república de Haití un rescate, y yo pagaré la deuda que tenemos", afirmó, consciente de que "el debate sobre las reparaciones no ha terminado", tras denunciar la ignominia de que, una vez abolida la esclavitud, fueron los antiguos esclavistas quienes exigieron reparación financiera.

A principios del siglo XIX, Francia impuso el pago de 150 millones de
francos de indemnización a Haití, reducidos más tarde a 120 millones, que ese país terminó de pagar en 1915, tras haberse endeudarse severamente, lo que obstaculizó seriamente su desarrollo.

Acompañado de cuatro ministras, entre ellas las de Justicia, Christiane Taubira, y de Ecología, Ségolène Royal, políticos, empresarios y artistas, Hollande homenajeó a los esclavos, que "participaron en su liberación y se emanciparon ellos mismos", y celebró su ingenio para conservar su cultura y rebelarse.

En una ceremonia solemne, citó el apoyo a esa resistencia de muchos "ciudadanos ordinarios" en Francia y Europa, cuando la ley permitía reducir a las personas a mercancía y castigaba severamente todo incumplimiento.

El jefe del Estado tomó la palabra en el nuevo edificio negro y plateado de 7.500 metros cuadrados construido en el puerto de Pointe-à-Pitre, allí donde desembarcaban los esclavos procedentes de África, en un terreno donde se asentaba una antigua fábrica de azúcar en la que fueron explotadas generaciones de antillanos.

Como estaba previsto, no pidió perdón en nombre de Francia, donde en 1642 Luis XIII autorizó en las colonias la esclavitud, abolida una primera vez en 1794 y definitivamente en 1848, tras la reinstauración impuesta en 1802 por Napoleón Bonaparte.

En cambio, aseguró que "Francia es capaz de mirar a su historia, porque es un gran país que no tiene miedo de nada y menos de sí mismo", aunque rechazó toda indemnización financiera estimando que "la única deuda que tiene Francia es hacer avanzar la Humanidad, en nombre de nuestros valores de emancipación y dignidad".

Subrayó asimismo la diferencia entre la esclavitud histórica, regulada por ley, y los "modernos negreros" que ejercen en el Mediterráneo y otras organizaciones mafiosas que actúan contra las leyes y convenciones, que hoy prohíben la esclavitud.

Iniciado con un concierto de tambores y conchas marinas como las utilizadas por los esclavos para comunicarse, el acto estuvo rodeado de medidas de seguridad extremas, dada la propia monumentalidad del edificio.

La inauguración del memorial, cuya apertura al público está prevista el próximo ju io, se inscribe en el Día de Conmemoración de la Trata y la Abolición de la Esclavitud.

El Centro de Expresión Caribeña y de Memoria de la Trata y de la Esclavitud, que se completa con una pasarela que conduce a un jardín panorámico, tiene una ambiciosa vocación local e internacional e incluye un espacio museístico, sendos departamentos de investigación y genealogía, un memorial y una plaza, entre otros espacios.

- El Memorial abrirá sus puertas a los visitantes solamente en el día 7 de julio.