8 ciudades para salirse de la melé durante la Copa del Mundo de Rugby 2023 en Francia

Después de Japón en 2019, Francia tendrá el honor de organizar la Copa del Mundo de Rugby 15, la décima edición de este disputado torneo que viene celebrándose cada 4 años desde el año 1987. Desde el 8 septiembre hasta el 21 de octubre de 2023, el deporte del balón oval celebrará sus 200 años, reuniendo en el Hexágono 20 equipos que se enfrentarán en 48 partidos infundiendo entusiasmo entre sus seguidores, según promete la afición. Por supuesto, París estará en primera línea, pero también Lyon, Marsella, Niza, Burdeos, Nantes, Toulouse, Lille-Villeneuve d’Asq y Saint-Étienne prometen salirse de la melé. ¡Prepara a tus zagueros para un gran slam de sorpresas!

Marsella, un apertura sin precedentes

Normalmente el fútbol es el deporte que hace vibrar con mil clamores el estadio Orange Vélodrome de Marsella. ¿Conseguirá el rugby transformar el ensayo en la ciudad provenzal? La Copa del Mundo de Rugby 2023 será tu oportunidad para recargar las pilas en una ciudad que no deja de reinventarse. Desde el atrevido MuCEM con su revestimiento de encaje, mirando al Puerto viejo, con su estilosa Friche de la Belle de Mai y sus 8000 metros cuadrados de terrazas, hasta las pintorescas calles del barrio de Le Panier, Marsella elimina todos los prejuicios, y ofrece variopintas estancias en Provenza.

Burdeos, arte del pack

Si existe una ciudad en donde se rivaliza con el Arte, ¡ésta es Burdeos! Tiene más de 350 edificios protegidos en su casco viejo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Cuenta con sorprendentes museos, la increíble Cité du Vin a orillas del Garona, el Méca, el MMM (Museo del Mar y la Marina), situado en el emblemático y elegante barrio de Bassins à flots, con su antigua base submarina prolija en exposiciones y exhibiciones… Antes o después de los partidos de la Copa del Mundo de Rugby en el estadio Matmut Atlantique, no sabrás por dónde empezar. En Burdeos, la bella ciudad mundial del vino, la cabeza te dará vueltas.

Toulouse, la fiesta en rosa

En Toulouse, Occitania, estamos en la tierra del balón oval. Los 4 partidos de la Copa del Mundo de Rugby 2023, que se celebran en el estadio, son prometedores y anuncian ser tan coloridos como la ciudad rosa que los organiza, siempre de fiesta. El aburrimiento no existe en la extensa plaza peatonal del Capitole, y seguirás desconectado de la realidad visitando la Cité de l’espace. Para no estar fuera de juego, tienes que subirte a la última atracción de moda: la Pista de los Gigantes, que recrea la epopeya de la primera línea aérea postal francesa, y te embarca en máquinas increíbles.

Lyon, el rebote perfecto

Desde el casco viejo medieval y renacentista a los pies de la colina de la Fourvière, que se recorre callejeando por pasajes secretos, peldaños ocultos y elegantes patios interiores, hasta el extravagante techo-terraza del extravagante y vanguardista Museo de las Confluencias, ¡Lyon nunca pasa a un segundo plano! Siempre elegante, intrigante e incluso sorprendente, la ciudad gala es también una gran vividora. Aviso para los aficionados del rugby y amantes de la buena gastronomía: sus famosos “bouchons” (tascas típicas) y su Ciudad Internacional de la Gastronomía te abrirán el apetito. Después de los partidos en el estadio Groupama, ¡no hay tiempo que perder!

Lille-Villeneuve d’Asq, una calidez entrañable

Proeza tecnológica, el estadio Pierre-Mauroy de Villeneuve d’Asq donde se celebrarán varios partidos de la Copa Mundial de Rugby 2023, no es el único foco de admiración en la metrópoli de Lille. A tan sólo dos pasos, se encuentra el LaM, el Museo de arte moderno, de arte contemporáneo y de arte marginal, en un parque plagado de esculturas. Además, unas estaciones de metro más allá, el centro de la capital de la región Hauts-de-France, con su ambiente acogedor. Junto a la Grand’Place y las casas altas de ladrillo rojo del siglo XVII, podemos comentar el partido saboreando unas crujientes patatas fritas o un gofre de vainilla en Meert.

Niza, un paseo saludable

Mientras que los equipos rivales de la Copa del Mundo de Rugby tendrán que sudar la camiseta 2023 en el estadio Allianz Riviera, los espectadores podrán gozar, sin riesgo de golpes de castigo, de los placeres de la Côte d’Azur. La mítica Promenade des Anglais, a orillas del Mediterráneo, o los sobreelevados pueblecitos del interior, el mercado de flores y las elegantes callejuelas del Petit Marais de Niza, la terraza del MAMAC, el Museo de arte moderno y de arte contemporáneo, o el asentamiento galorromano de Cimiez, prometen un merecido descanso.

Nantes, buen equipo

En el estadio de la Beaujoire de Nantes, cuando no se juega al rugby, nos encontramos con los canarios, el apodo que recibe el equipo de fútbol local. En esta bella ciudad a orillas del Loira, nos topamos también con un enorme elefante que pasea a los turistas sobre su lomo y riega a los transeúntes. En el barrio rehabilitado de los antiguos astilleros, te embarcarás en un carrusel gigante con extrañas e inquietantes criaturas. Y muy pronto, ganarás altura subiéndote a las ramas gigantes de un árbol habitado por las garzas. ¿No te lo crees? ¿Y si lo dejas todo para venir a comprobarlo?

Saint-Étienne, deporte rodeado de verde

En el centro de Francia o casi, Saint-Etienne ha sabido sacar su pasado de la melé. Si nos remontamos en el tiempo para conocer el Museo de Arte e Industria o el de la Mina, el futuro se reinventa en la Cité du design. Y para rodearse de verde en otro lugar que no sea el césped del estadio Geoffroy Guichard, en el que el fútbol engrandeció al conjunto verde, la región de Auvergne y sus montañas de suaves pendientes, sus volcanes dormidos y su precioso campo, te esperan a las puertas de la ciudad.

Para saber más:

Copa del Mundo de Rugby 2023 en Francia

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