Clermont: Alturas impresionantes y cocina celestial

Conocida por las victorias de su equipo de rugby y por ser el hogar de la mítica empresa gala Michelin, la ciudad cuenta además con una impresionante oferta gastronómica, desde restaurantes en los que podrás rozar las nubes hasta las panaderías y chocolaterías más celestiales que se puedan imaginar. Todo viaje a Clermont-Ferrand debe incluir historia, cultura, naturaleza ¡y una generosa ración de la mejor comida y bebida!

Chocolatiers, Confiseries y Patisseries

Si eres un goloso empedernido, no puedes dejar de visitar Le Lautrec para degustar macarons de todos los sabores imaginables. A la vuelta de la esquina, justo al lado de la Place Jaude, Vieillard es una chocolatería y confitería del viejo mundo, un establecimiento muy apreciado que mantiene la misma ubicación desde hace décadas y con una historia que se remonta a 1781. Para disfrutar de deliciosos pasteles y tartas, Au Trianon es un café francés de ensueño, fundado en 1909 y que aún pertenece a la misma familia. ¡Te resultará imposible salir de allí sin probar ni comprar nada!

Mercado Saint-Pierre

Explora los sabores regionales disfrutando de los productos del terruño, desde conservas y mostazas locales hasta verduras frescas, legumbres y carne de expertos carniceros. En el mercado, encontrarás cuatro puestos de quesos diferentes, todos ellos venden quesos excepcionales, pero estos son los más destacados de la región, todos ellos con DOC: Cantal, Salers, Fourme d’Ambert, Bleu d’Auvergne y Saint-Nectaire. Nos gustaron especialmente los quesos de La Maison du Bon Fromage, ubicado justo en la puerta del mercado, donde llevan vendiendo queso desde 1949, así como la Fromagerie Nivesse fuera del mercado a un lado de la plaza

Disfruta con la visita a la majestuosa catedral y a la basílica

Muy cerca una de la otra, la majestuosa catedral gótica de Notre Dame de L'Assomption y la basílica de Notre Dame Du Port del siglo XII son lugares emblemáticos de la ciudad que merece la pena visitar. La primera, construida en piedra volcánica y con elementos añadidos entre los siglos XIII y XX, está justo al lado de la place Victoire, que es un lugar muy concurrido perfecto para comer y beber al aire libre. La segunda es una histórica iglesia de arcosa rosa cuyas características han sido cuidadosamente restauradas y cuenta también con impresionantes obras de arte en su interior.

Prueba la Truffade

La especialidad regional, elaborada con queso Cantal fresco fundido, patatas de la región y tocino de cerdo o jamón en lonchas finas, especialmente el jambon sec de fabricación local. Reserva una mesa en el Bistrot Des Dames para degustar uno de los mejores ejemplos.

Visita Le Puy-De-Dôme

Para disfrutar de unas impresionantes vistas, conduce unos 30 minutos fuera de la ciudad hasta el Grand Site Le Puy de Dôme. Desde la ‘Maison de Site’ y el espacio de exposición, sube al Panoramique des Dômes, un tren que recorre un sinuoso trayecto hasta la cima, o si lo prefieres, puedes optar por hacer la ascensión de 90 minutos a pie. Desde la cima, las vistas de la región son realmente espectaculares. Y para poner la guinda a la experiencia, haz como nosotros y reserva una mesa en el Restaurant Le 1911 para disfrutar de las increíbles vistas junto con un almuerzo de tres platos y una copa de vino. Verdaderamente, una de los restaurantes más excepcionales de toda la región.

Toma una copa en Chez Mon Oncle

Se presenta ante nosotros como reliquia del siglo pasado con su estilo clásico y una terraza compacta de mesas altas y bajas que se inclinan ligeramente colina arriba, pero en realidad es una incorporación bastante reciente en la ciudad, que abrió hace varios años con un estilo tradicional. Chez Mon Oncle captura el ambiente clásico y la sensación de cordialidad francesa. Sería un pecado perderse la oportunidad de disfrutar aquí de la hora del aperitivo entre los lugareños cuando se pone el sol.

Elegir un restaurante en Clermont-Ferrand

Una ciudad verdaderamente gastronómica, con multitud de productos delicatesen, en la que resulta difícil elegir entre tantas buenas opciones de restauración. Nuestro favorito fue Le Saint-Eutrope. Un buen bistró francés donde disfrutamos del almuerzo con un menú que cambia a diario y en el que éramos los únicos turistas. El espacio es reducido, el menú corto, el vino fluye y los platos, creados por el chef Harry Lester, oriundo de Londres, pero que ha vivido y trabajado durante años en Clermont-Ferrand, son clásicos con un toque moderno y siempre con productos locales. Prueba Table au Plafond para disfrutar de tapas con un toque francés, así como de generosas raciones de embutidos y tablas de queso para compartir, reconfortante picoteo y platos pequeños, además de una amplia selección de vinos y otras bebidas. Un lugar con un magnífico ambiente, lleno de jóvenes locales y grupos que quedan para tomar algo después del trabajo.

Cita Clermont-Ferrand