Slow y sostenible: el nuevo turismo ecológico en Francia

En la vegetación de los parques naturales, en el mar, en las ciudades y sus alrededores, Francia ofrece un nuevo concepto de turismo del siglo XXI, respetuoso con el entorno y la calidad de vida. Disfrutamos del slow turismo para viajar a Francia de otra forma.

Protegemos el medio ambiente

La protección del medio ambiente es una prioridad desde hace más de un siglo: la apertura del parque de La Bérarde, en Isère, en 1913, fue el primer paso de un recorrido que, hoy, suma 11 parques nacionales, 54 parques naturales regionales, 9 parques naturales marinos y 47 grandes sitios. El objetivo es conciliar la protección, el turismo y el desarrollo sostenible.

El savoir-faire en Francia

En la Francia verde, la historia, las tradiciones y los eventos que constituyen el espíritu del savoir-faire francés (a menudo clasificados como patrimonio inmaterial de la UNESCO, tales como la gatronomía, el arte del perfume en Grasse o el fest-noz bretón) son parte importante de unas vacaciones a Francia.

Movilidad dulce

También lo es la «movilidad dulce». Francia es el país ideal para desplazarse en tren, conjugando la velocidad con la ecología: del primer tren de alta velocidad del mundo, inaugurado en 1981, pasando por la red de ferrocarriles regionales, hasta la recuperación de los trenes nocturnos, como el que une París y Niza en mayo de este año, toda una novedad en aras de la sostenibilidad. Pero no se pueden olvidar los ferrocarriles turísticos, como el Tren de las Maravillas Niza-Tende o el Tren de las Golondrinas del Jura, en los que el viaje en sí ya podría considerarse como unas pequeñas vacaciones slow.

Turismo slow en Francia

El turismo slow que se centra por encima de todo en senderos que pueden recorrerse a pie, a caballo o en bicicleta: 369 GR (senderos de gran recorrido), rutas míticas como el Camino de Santiago de Compostela o el «Tour du Mont Blanc». Además, nueve de los quince grandes itinerarios ciclistas europeos atraviesan Francia: del famoso «La Loire à Vélo», pasando por la “ViaRhôna” a lo largo del Ródano, o «La Vélodyssée».

Alojamientos sostenibles

La sostenibilidad también se refleja en el alojamiento. Cientos de infraestructuras han obtenido distintivos como Ecolabel, Green Globe, Gîtes Panda y Ecogîtes, y 644 están certificadas con Clef Verte, el primer distintivo de turismo sostenible para las infraestructuras turísticas. Se trata de soluciones con gran encanto, algo importante en unas vacaciones ecológicas y, por qué no, en el campo.

Restauración sostenible

Los campos franceses son famosos por su atractivo, y asociaciones como «Accueil Paysan» o «Bienvenue à la ferme» permiten conocer a los agricultores y descubrir su modo de vida y su savoir-faire. La restauración está cada vez más comprometida con la sostenibilidad. Cocina ligada a la tierra, con cadenas de suministro cortas y sin plásticos. Los mejores chefs cuidan de sus huertos y eligen productos bio y sostenibles, y la nueva Estrella Verde, concedida por la Guía MICHELIN, destaca y premia este nuevo rumbo de la gastronomía francesa que pone en valor al máximo los productos locales.

Bellos pueblos de Francia con carácter

Las propuestas para vivir la auténtica Francia son innumerables. Descubrir «Les Plus Beaux Villages de France» (los pueblos más bellos de Francia); «Les Plus Beaux Détours de France» (los desvíos más bellos de Francia); las «Petites Cités de Caractère» (pequeñas ciudades con carácter); y las «Villes et Villages Fleuris» (ciudades y pueblos floridos) supone reencontrarse con el arte y el arte de vivir en lugares mágicos.

Ciudades sostenibles de Francia

Las grandes ciudades francesas apuestan por la sostenibilidad. Nantes ha sido elegida capital verde europea, y, para 2022, son candidatas Dijon, Grenoble y Lyon (smart city europea y capital francesa de la bio-diversidad 2019). Levanta la vista y descubre los jardines verticales en París, Aix-en-Provence, Toulouse, Lyon y Avignon.


LO QUE REALMENTE IMPORTA

Del campo al mar, de la montaña a las ciudades, Francia aspira a recuperar «lo que realmente importa», como se ha bautizado la nueva campaña de promoción turística. Un bello programa para un nuevo tipo de turismo en pos de la sostenibilidad, la autenticidad y el arte de vivir.