24 horas en el Hotel Louvre-Lens en los Altos-de-Francia

El Hotel Louvre-Lens ocupa un antiguo barrio minero transformado en un rincón acogedor. En total, 26 antiguas casas de mineros han sido convertidas en un hotel de 4 estrellas confortable y contemporáneo donde sigue perviviendo de forma sutil el espíritu del pasado industrial de la región de los Altos-de-Francia. Inaugurado en diciembre de 2018, es el alojamiento ideal para descubrir el Museo del Louvre-Lens y, en los alrededores, el patrimonio histórico y cultural de los Altos-de-Francia.

9 horas – Regreso al pasado

¡Todo perfecto! La silueta del hotel Louvre-Lens se integra perfectamente en el paisaje. Y no es de extrañar: la antigua Cité 9, situada justo frente al museo del Louvre-Lens, es un antiguo barrio minero con una fachada típica de las viviendas de obreros. Desde la calle, el hotel de 4 estrellas anuncia sus intenciones: aquí se respeta al pasado. Lo que incita la curiosidad de descubrir enseguida el interior de este edificio original.

9h15 – Como en una casa familiar

Chimenea en el vestíbulo, grandes ventanales que dan al jardín, sofás mullidos y suaves moquetas… Ya en la recepción, uno se siente recibido como en una casa familiar. La decoración del hotel, llena de guiños, recuerda el pasado, pero sin ostentación, con paredes de color carbón, lámparas que evocan la mina, suelos con traviesas de ferrocarril y, por todas partes, ladrillo aparente de origen magníficamente realzado.

10h – Una habitación como un nidito acogedor

El color negro muestra toda su elegancia en nuestra acogedora habitación, sobria como las otras 51. El ambiente sombrío invita al descanso, aunque los materiales elegidos aportan relieve. De entrada, nos gustan los pequeños ladrillos con algunos desperfectos, que contrastan con la línea pura de los muebles diseñados a medida. Este lugar está cargado de historia y será un placer entrar en ella, como en el claroscuro de una pintura flamenca.

10h15 – De la sombra a la luz

Del negro al blanco, de la sombra a la luz, del pasado hacia el presente… ¡No es momento para la pereza! Realizamos una rápida visita al cuarto de baño, deslumbrante en contraste con la habitación vecina. En el suelo, los azulejos de cemento tienen el buen gusto de la tradición y lo auténtico. ¿Preparados para disfrutar de la jornada? ¡Sí!

11h - El Louvre es nuestro vecino

Lo hemos contemplado y anhelado desde la ventana de nuestra habitación. Es hora de acercarnos a este luminoso rectángulo de vidrio y aluminio construido sobre una antigua mina. Basta con cruzar la calle para descubrir el Museo del Louvre-Lens, hermano pequeño del Louvre de París. La majestuosa Galería del Tiempo nos abre gratis sus 3.000 m2 con 200 obras maestras cedidas por el gran museo parisino. ¡Fantástico: mañana podremos volver como vecinos!

17h – Arte en el hotel

De la recepción hasta nuestra habitación, la sucesión de antiguas viviendas de mineros, alternadas por estructuras de vidrio que albergan pequeños salones y rincones para descansar, ofrece nuevas muestras de arte: fotografías, grabados… La colección privada del hotel merece echarle un vistazo. Asimismo, de forma regular organiza eventos con el Museo del Louvre-Lens e incluso visitas en primicia a las exposiciones temporales. Es un poco como si formase parte de la familia…

18h – Un cálido descanso

Para terminar la tarde, hemos dudado entre una pausa de lectura en el rincón de salón, una partida de billar o de futbolín. Después de todo, el fútbol es la gran especialidad local, con el RC Lens. Al final, hemos elegido una sesión de sauna con vistas al jardín. No es tan habitual y es tan reconfortante…

20h – Cita en el Galibot

Al ser unas antiguas viviendas de mineros, el bar-restaurante del hotel Louvre-Lens está fuertemente arraigado en las tradiciones locales. Es como un café típico y se comprende enseguida cuál es el estilo norteño: un ambiente relajado, un trato cálido y una cocina generosa servida bajo decenas de lamparillas, las mismas que los mineros llevaban bajo tierra. En los fogones, el chef Fabien Pascal reinventa algunas especialidades locales. ¿Y si probásemos su carbonade?

10h – Desayuno con cara alegre

Apostamos a que el desayuno en el Galibot nos alegrará la cara… y el programa del día también. ¿Volver al Museo del Louvre-Lens? Sí, para un paseo por el parque. Pero también para admirar las hermosas fachadas Art Déco de Lens y Béthune, el campanario de Arras... Y, más tarde, subir a lo alto de las más altas escombreras de Europa, en Loos-en-Gohelle y del Memorial de Vimy, por las vistas. ¿Tenemos tiempo? ¡Claro que sí! Nada está lejos del hotel Louvre-Lens.

Cita en Lens en los Altos-de-Francia