Qué hacer en Auvernia

La región más antigua de Francia se asienta sobre una zona de volcanes. Por sí sola, sorprende por la pureza de sus fuentes, sus paisajes considerados sagrados y la calidad de sus productos del terruño, como uno que ya no necesita presentación: el saint-nectaire. Y este no es sino un pequeño ejemplo de las maravillas que te esperan. ¿Estas listo? 

Las visitas que no hay que perderse en Auvernia

• El Parque Vulcania

Vulcania es más que un parque de atracciones. Tanto los adultos como los niños pueden familiarizarse con los volcanes de nuestro planeta para comprender su funcionamiento y sus misterios. El principal objetivo de Vulcania es fundamentalmente pedagógico. Se visita en familia alrededor de atracciones y talleres enriquecedores y la presentación del lugar es un vector de conocimiento para compartir y comprender mejor los más importantes desafíos alrededor de la naturaleza en el siglo XXI.

• Catedral de Notre-Dame de l'Assomption en Clermont-Ferrand

Con sus dos campanarios de 90 metros, este edificio que destaca entre los monumentos históricos de Auvernia se alza en la colina central de Clermont y es el mayor edificio construido por entero con lava de Volvic.
El célebre arquitecto Viollet-le-Duc se encargó de terminar su construcción, que duró de mediados del siglo XIII hasta el siglo XIX. La catedral alberga un conjunto único de pinturas murales y vidrieras de diferentes periodos, incluyendo unas poco frecuentes vidrieras románicas.

• El teatro antiguo de Vienne

Construido a comienzos de la era cristiana (entre el año 40 y 50 después de Cristo) este teatro, considerado como uno de los más importantes de la Antigüedad romana, tiene una capacidad para 13.000 espectadores.
Su restauración ha permitido recuperar su vocación inicial. En él se puede disfrutar de espectáculos de arte lírico, de música pop, danza y, desde 1981, un festival de jazz (Jazz à Vienne) lo llena cada año.

• El Puy-de-Dôme

Con sus lagos, sus ríos de lava seca en el macizo del Sancy, la llanura de la Limagne y Clermont-Ferrand, esta joya de los volcanes dormidos de la Cadena de Puys ofrece unas vistas únicas. Nacido de sucesivas erupciones que comenzaron hace 11.000 años, no tiene cráter y alcanza los 1.465 metros de altura, dominando un conjunto de 80 volcanes. Verdadero corazón del Parque Natural Regional de los Volcanes de Auvernia, el Puy de Dôme ha sido declarado “Gran Sitio de Francia”.

• El proyecto de Le Corbusier de Firminy en Saint-Étienne

Verdadero símbolo de la arquitectura moderna, el proyecto de Le Corbusier de Firminy-Vert es el mayor conjunto realizado por el arquitecto en Europa. La Casa de la Cultura ha sido recientemente incluida en el Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Junto con el estadio, la iglesia y la piscina, este “Centro de recreación del Cuerpo y la Mente” (sic) construido en el centro del barrio de Firminy-Vert encarna, junto con la Unité d’Habitation (conjunto residencial), una de las principales obras de Le Corbusier.

• El castillo de Val, en Lanobre

Construido en el siglo XV, este monumento histórico que se alza sobre una roca a más de 30 metros, se ha encontrado “con los pies en el agua” tras la inundación del valle que domina. Ahora destaca sobre un istmo al borde de un lago. Es uno de los monumentos históricos mejor conservados y más destacados del Alto Auvernia. Cada año, alberga exposiciones de mediados de marzo a mediados de octubre y ofrece espectáculos musicales o de teatro. Para los amantes de experiencias inolvidables: se puede dormir en la suite Real...

• El Parque Natural Regional de los Volcanes de Auvernia

Creado en 1977, a caballo entre los departamentos del Cantal y del Puy-de-Dôme, el Parque de los Volcanes de Auvernia se extiende sobre 120 km de norte a sur. Es el mayor Parque Natural Regional de Francia y está formado por cinco regiones naturales: Artense, Cézallier, los Montes del Cantal, los Montes Dômes y los Montes Dore.
La diversidad geológica, los relieves y el clima del parque explican la excepcional variedad de fauna, flora y medios naturales. Esta biodiversidad y su estado de conservación sin equivalente en Francia convierten este territorio en un museo de la naturaleza. Protegidos, alterados y habitados por el hombre, sus paisajes de montaña, volcanes, crestas, pastos de montaña, lagos y bosques son increíbles.

• El pueblo de Estables en el monte Mézenc

En invierno, para conocer la región y disfrutarla a fondo, puedes practicar deportes sobre la nieve a dos pasos del monte Gerbier de Jonc, en la estación de esquí familiar de Estables y en los territorios nórdicos de Le Mézenc y Le Meygal. Del esquí de fondo al esquí alpino, pasando por el snowboard o el parapente, tanto los niños como los adultos disfrutarán de las numerosas actividades lúdicas y muy accesibles.

• El Parque Natural Regional de Livradois-Forez

Con la etiqueta de “Parque Natural Regional”, el de Livradois-Forez reúne una gran diversidad de entornos naturales en un extenso paisaje de media montaña: las landas de altitud de Hautes Chaumes du Forez, turberas, bosques aluviales, hayedos y monte entresacado, collados y colinas secas, sin olvidar el bocaje y la naturaleza que se puede descubrir incluso en jardines privados.

• El castillo de Grignan en la Drôme

Dominando llanuras y montañas, el castillo de Grignan está construido en el corazón de la Drôme provenzal, sobre un promontorio rocoso que se alza sobre la localidad del mismo nombre. Este edificio es un ejemplo de la arquitectura renacentista y del clasicismo francés. Declarado Monumento Histórico en 1993 y con la etiqueta de Museo de Francia, el castillo de Grignan es objeto de un ambicioso programa de restauración y de adquisiciones ofreciendo a los visitantes valiosos testimonios sobre el estilo de vida de la época.

Las actividades destacadas en Auvernia

• Esquiar en las pistas emblemáticas de Prat-de-Bouc

En el Cantal, el esquí de fondo es una actividad que vuelve a estar de moda. El puerto de Prat de Bouc y Le Ché ofrecen 9 pistas de esquí de fondo y hay 2 itinerarios de conexión trazados sobre 50 km. En Le Lioran, 1 pistas y un 1 itinerario compartido ofrecen un sendero de proximidad protegido. Para los niños o los principiantes, se trata de un espacio de aprendizaje ideal para empezar en total serenidad.

• Deleitarse en Saint-Nectaire

El nombre de Saint-Nectaire engloba dos municipios: la localidad termal de Saint-Nectaire (el Bajo), que se extiende sobre 2 km en el valle lleno de verdor, y el antiguo pueblo de Saint-Nectaire (el Alto). El monte Cornadore, que alberga Saint-Nectaire y cuyo nombre significa “depósito de aguas”, ya estaba habitado en la época celta y los romanos establecieron allí unas termas.
El nombre de “Saint-Nectaire” también se utiliza para un queso fabricado desde hace siglos en una zona de los departamentos del Cantal y del Puy-de-Dôme.

• Realizar una peregrinación en el Puy-en-Velay

Unos 30 días de marcha de media son necesarios para recorrer los 750 kilómetros de la vía del Puy-en-Velay (vía Podiensis), que va hasta Santiago de Compostela, y disfrutar de la riqueza de su patrimonio arquitectónico y religioso. Le Puy-en-Velay, con la catedral de Notre-Dame du Puy y el santuario de Saint-Michel d’Aiguilhe, es un lugar de peregrinación de gran importancia.
También puedes asistir a la misa de los peregrinos en la catedral antes de comenzar a caminar en el célebre GR 65.

• Cabalgar en los altos del Cantal

De los “Puys” al Aubrac, pasando por el Gévaudan y el Mézenc, los grandes espacios del Macizo Central y de Auvernia son un paraíso para los amantes de las aventuras ecuestres. Cantal, Puy de Dôme, Alto Loira, Lozère y Ardèche forman un territorio intacto y protegido con múltiples riquezas, con las Causses de Lozère, los volcanes de Auvernia, los montes de Ardèche y las Cevenas, que convertirán tu excursión a caballo en una experiencia inolvidable.

• Admirar las vistas desde la fortaleza de Polignac

Muy cerca del Puy-en-Velay, con sus veinte aldeas, Polignac cuenta con un destacado patrimonio, incluyendo su majestuosa fortaleza, monumento histórico excepcional. Alzándose sobre una colina volcánica, la fortaleza de Polignac ofrece unas vistas incomparables de la región. Un circuito apasionante recorre sus vestigios tras los pasos de aquellos a los que inspiró, como Georges Sand, el marqués de Villemer y Prosper Mérimée.

• Descubrir las leyendas de Saint-Floret

Al recorrer la calle principal de este pueblo surge un castillo feudal del siglo XIII que fue desmantelado por Richelieu. Últimos vestigios del edificio, el torreón y el edificio principal construido un siglo más tarde sólo pueden visitarse en verano. El tiempo ha destruido las pinturas murales del edificio principal, pero sin embargo se conserva un conjunto de 13 frescos que ilustran la historia de Tristán e Isolda. Se pueden ver el rey Marco, Tristán de Léonois, Palamedes, Hélis y el hada Morgana...

• Dejarse tentar por una excursión en kayak en el río Allier

Los aficionados al kayak disfrutarán el descenso del Allier, uno de los últimos ríos salvajes de Europa que cuenta con una fauna y una flora de gran riqueza. La Reserva Natural del Val d'Allier, segunda reserva ornitológica de Francia que se extiende de Vichy a Moulins, alberga una flora y una fauna destacadas a lo largo de sus amplios meandros. ¡Recomendado a los amantes de la naturaleza!

• Ofrecerse un baño de juventud Vichy

La “Reina de las localidades de aguas” es grandiosa por la belleza de sus edificios y su pasado majestuoso debido a la presencia de numerosos reyes durante la edad de oro del termalismo. Célebre gracias a sus aguas minerales procedentes de la Cadena de los Puys, Vichy cuenta con dos establecimientos dedicados a las curas termales medicalizadas: las termas de Dômes, inauguradas en 1903, y las termas Callou, más modernas y muy amplias. Por la noche, puedes asistir a una ópera o jugar en el casino.

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