Que hacer en Borgoña

Situada en el Centro-Este de Francia, la Borgoña es una invitación al descubrimiento, a la degustación y al intercambio. Podremos elegir entre tomar un soplo de aire fresco, descubrir lugares declarados Patrimonio Mundial de la UNESCO, apreciar platos refinados y recorrer la ruta de los vinos más antigua de Francia. También podremos dar un repaso a nuestros conocimientos en Geografía y educar nuestro paladar. Te lo decimos todo (o casi).

Las visitas que no hay que perderse en Borgoña

• Dijon, capital de los Duques de Borgoña

Es conocida como la ciudad de los 100 campanarios, debido a su patrimonio arquitectónico perfectamente conservado que data de la Edad Media y del Renacimiento. Se puede admirar el Palacio de los Duques, la Torre Philippe Le Bon, las iglesias y palacetes siguiendo el recorrido de la lechuza, símbolo de la ciudad.

• Los Hospicios de Beaune

Este antiguo hospital del siglo XV de estilo gótico flamígero, con tejados polícromos, es mundialmente célebre por su viñedo de 60 hectáreas. Las cosechas de Côtes de Nuit, Pouilly-Fuissé y Côtes de Beaune son subastadas el tercer domingo de noviembre. Una fecha que los amantes del buen vino deben apuntar en su agenda.

• Chalon-sur-Saône, ciudad de arte y de historia

De tradición medieval, Chalon es también la ciudad natal de Nicéphore Niepce, el inventor de la fotografía, que cuenta con su propio museo. Al pasear por las callejuelas peatonales, alrededor de la plaza Saint Vincent, se produce la magia.

• Las abadías de Cluny y Tournus

Si eres sensible a los grandes recintos religiosos, te encantará la imponente abadía de Cluny, fundada en el siglo X, centro cultural e intelectual, así como la abadía de Saint Philibert de Tournus, obra maestra del arte románico con aires de fortaleza.

• El palacio de los Duques de Borgoña

En el centro de Dijon los soberanos del estado borgoñón eligieron su residencia en la época medieval. Rediseñado por Mansart, abierto a una plaza de honor, este edificio de piedra clara es hoy la sede del ayuntamiento y alberga asimismo el Museo de Bellas Artes y la Oficina de Turismo.

• La catedral de Saint-Étienne de Sens

Si eres aficionado al arte gótico, esta catedral te sorprenderá. Se dice que el arquitecto constructor invento la bóveda de crucería, una concepción revolucionaria en el siglo XII.

• La pequeña localidad de Chablis

Rodeado de célebres viñedos que producen un vino blanco seco, Chablis es un hermoso ejemplo de pueblo medieval. Visitar la casa de la Obédiencerie, un antiguo monasterio construido en el siglo IX, te abrirá el apetito antes de sentarte en el Fil du Zinc, un restaurante excepcional en el centro de la localidad.

• La basílica del Sacré-Cœur en Paray-le-Monial

Destacado lugar de peregrinación en Francia, los santuarios de Paray-le-Monial atraen a cientos de miles de personas cada año. La basílica románica del Sacré Cœur, construida en el siglo X, sigue siendo un testimonio de la fe cristiana.

• El proyecto medieval de Guédelon

¿Tienes alma de constructor? Si es así, esta experiencia te gustará. ¡En el proyecto vivo de Guédelon aprenderás a utilizar los materiales para construir una fortaleza! Al participar en unos talleres, aprenderás a tallar la piedra, cocer las tejas, reducir el mineral de hierro… Suficiente para estar ocupado hasta 2025, fecha en que está previsto que termine esta obra diferente a las demás.

• El priorato de la Charité-sur-Loire y la basílica de Vézelay

Dos destacados lugares para descubrir el arte religioso: el priorato de la Charité, con un claustro gótico, y la basílica de Vézelay, edificio que simboliza el estilo románico, etapa del Camino de Santiago.

Las actividades destacadas en Borgoña

• Recorrer la Ruta de los Grandes Vinos de Borgoña

Con cerca de 100 denominaciones, la Borgoña vinícola destaca por su gran diversidad de vinos (tintos y blancos) y los “climats”, los pagos modelados por unos suelos y unas exposiciones muy específicas. Aquí, en los 60 km de la Ruta de los Grandes Vinos, se suceden los nombres ilustres: Meursault, Gevrey-Chambertin, Clos de Vougeot, Nuits Saint Georges, Vosne-Romanée, Pommard, Aloxe-Corton, Puligny-Montrachet...

• La visita a la propiedad vinícola de Béru y una cata de su vino excepcional

Una visita llena de encanto en el viñedo de Chablis: la propiedad pertenece a los condes de Béru desde el siglo XVII y produce una uva 100% chardonnay, con un aroma mineral, en una pequeña parcela protegida con muros fortificados desde hace 700 años.

• Probar el bar de mostaza de la fábrica de mostaza Fallot

Si crees saberlo todo sobre la mostaza de Dijon, te sorprenderás. Esta fábrica tradicional propone un circuito interactivo Sensations Fortes (Sensaciones Fuertes) que te revela los secretos de los granos de mostaza silvestre, del agraz y de las diferentes especias. A probar en el bar, sin moderación.

• Una escapada en bicicleta por la vía verde

De Chalon-sur-Saône a Macon, a lo largo de 70 km, la vía verde permite descubrir en bicicleta los viñedos y el patrimonio, a escasa velocidad y tomándose su tiempo.

• Deleitarse con un producto escaso y delicado: la trufa

La trufa de Borgoña, “Tuber Uncinatum” para los especialistas, se encuentra en las mesetas calizas, a los pies de pinos negros, avellanos y ojaranzos. De color negro, libera un aroma sutil a avellana y champiñón. Búscala en los mercados durante el otoño y saboréala en uno de los restaurantes borgoñones que proponen menús “todo trufa”.

• Recorrer 900 años de historia en la abadía de Fontenay

El patrimonio religioso de Borgoña ha sobrevivido al paso de los siglos y esta abadía cisterciense de Fontenay es una de las más antiguas conservadas en el mundo. Fundada en 1118, protegida en un pequeño valle preservado de 1.200 hectáreas, se sigue visitando con emoción y serenidad.

• Conocer la leyenda de la lechuza de Dijon

¡Fíjate bien en los contrafuertes de la iglesia de Notre Dame de Dijon y podrás verla! Trae suerte a todos aquellos que la tocan con la mano izquierda, mientras tienen la mano derecha pegada al corazón. ¿Y si la lechuza, animal nocturno símbolo de protección, tuviera razón?

• Hacerse amigos en la escuela de los Vinos de Borgoña en Beaune

¿Una escuela para saberlo todo sobre el vino? Se encuentra en Beaune y es un lugar que no debes perderte: organiza cursillos, conferencias, catas, para iniciarte o perfeccionarte, dentro de un ambiente agradable.

• Un crucero por el canal del Nivernais

A lo largo de cerca de 180 km, entre Saint Léger-des-Vignes, en la Nièvre, y Auxerre, capital de la Baja Borgoña, este canal permite navegar junto a la naturaleza llena de verdor, los pueblos y los viñedos, en un barcos que puedes pilotar tú mismo, ya que no es necesario disponer de permiso de navegación. ¡Para disfrutar viendo pasar el tiempo!

• Realizar una excursión a los grandes lagos del Morvan

¡Ideal para relajarse! Los seis lagos son diferentes entre sí, rodeados de una naturaleza generosa en un paisaje ondulado: Settons, Pannecière, Saint Agnan, Chaumeçon, Chamboux y Crescent. Canoa, baños, bicicleta, pesca… A buen seguro encontrarás una actividad a tu gusto.

Cómo llegar a Borgoña 

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