Siempre hay un motivo para volver a Nantes

De las obras de arte del Viaje a Nantes a la última exposición del Castillo de los Duques de Bretaña, pasando por un nuevo restaurante o un nuevo hotel, siempre hay una buena razón para pasar un fin de semana en Nantes. ¡France.fr te da propone algunas para que hagas las maletas!

Nantes arte en cada calle

En Nantes, el arte baja a la calle cada verano durante el Viaje a Nantes, un recorrido de obras sorprendentes. ¿Te has perdido la última edición del verano?? No pasa nada, el Viaje a Nantes también ofrece un recorrido perenne que cada año se enriquece con nuevas creaciones. Así pues, abre bien los ojos y déjate sorprender por un letrero original de una tienda, una estatua irreverente o un bestiario extraordinario.

Dormir en el Castillo de Maubreuil cerca de Nantes

Abierto hace poco en Carquefou, a tan sólo unos minutos del centro de Nantes, el Castillo de Maubreuil es el primer hotel de 5 estrellas de la región de Nantes. Dejamos nuestras maletas antes de lanzarnos a visitar la ciudad de Julio Verne. Spa Cinq Mondes, cocina exótica, jardines arbolados, obras de arte procedentes de todo el mundo… ¡Ideal para descansar tras un día cargado de visitas!

Deleitarse en Lulu Rouget, uno de los mejores restaurante de Nantes

En un marco industrial pero acogedor en la isla de Nantes – conocida por sus célebres Máquinas – se encuentra Lulu Rouget que cuenta con una estrella en la guía Michelín. En este restaurante, la carta se renueva constantemente y los platos imaginados a partir de productos del mercado. ¿Te apetece dejarte sorprender por la inventiva del chef? Elige entonces el menú “Les yeux fermés” (Los ojos cerrados) formado por entre tres y seis platos a cada cual más apetitoso. ¡Sin duda uno de los mejores restaurantes para tu estancia en Nantes!

Pasearse por Trentemoult, un pueblo cerca de Nantes

Para dirigirte a este antiguo pueblo de pescadores situado a tan sólo unos minutos de Nantes, en la orilla izquierda del estuario, toma el Navibus para cruzar el Loira. Trentemoult destaca por sus casas tradicionales de fachadas de color y su entramado de callejuelas desordenadas. Es el lugar ideal para pasear o tomar una copa frente al Loira. No dejes de admirar el Péndulo de Roman Signer, obra integrada en el recorrido Estuaire situada en la antigua central de hormigón que simboliza la inevitable desaparición de los seres y de las cosas.

Paseando por los viñedos de Muscadet

Si te gustan los vinos blancos, no te vayas de Nantes sin hacer un viaje por carretera a través de los viñedos de Muscadet, a las afueras de la ciudad. Entre las orillas de los ríos Sèvre y Maine, "Le Voyage dans le Vignoble" es un bucle enoturístico de 11 paradas que permite descubrir una treintena de buenas direcciones: bodegas, fincas vinícolas, restaurantes, alojamientos y actividades de ocio. Al mismo tiempo, podrás disfrutar de suntuosas vistas. Algunos lugares que no debes perderte son Clisson (la Pequeña Toscana), el Molino de Liveau (un taller de papel vivo) y la Porte-Vue de Château-Thébaud, una pasarela plegable suspendida a 20 metros sobre el vacío. ¿Te atreverás a cruzarlo?

Ciclismo a orillas del Loira

No hay nada como la bicicleta para descubrir -a su ritmo- los tesoros de la ciudad de Nantes, los viñedos de Muscadet y el estuario del Loira hasta Saint-Nazaire. ¡Puedes disfrutar de más de 500 km de rutas ciclistas desarrolladas en la zona! Para un paseo dominical de medio día por el centro de la ciudad, a lo largo del Loira o en los viñedos vecinos, inspírate en la guía Nantes en roues libres.

Para un itinerario de varios días, opte por La Traversée moderne d'un vieux pays à vélo, que une Nantes con el Mont-Saint-Michel pasando por La Baule, Rennes y Saint-Malo. Atravesarás paisajes impresionantes, visitarás ciudades con un patrimonio excepcional disfrutando de la hospitalidad de albergues pensadas para las necesidades de los ciclistas. También puedes tomar un tren regional (TER) para saltarte una etapa o volver al punto de partida.

Cita en Nantes