5 ideas para viajar sin prisas en familia en Bretaña

Tomarse el tiempo, descubrir una nueva región de forma respetuosa es posible en Bretaña, consiguiendo además que los niños se diviertan. La riqueza natural y patrimonial de Bretaña te promete pasar hermosos momentos en familia, en tierra firme, a pie o en bicicleta, o en el mar.

Contemplar nuevas especies animales marinas

Las costas, bahías y archipiélagos bretones son el refugio para numerosas aves y mamíferos marinos (Enlace externo) que pueden ser observados en su medio natural y en total discreción, respetando a los animales. Algunas especies, como el delfín mular, residen en Bretaña durante todo el año. Estos impresionantes delfines pueden observarse en el golfo normando-bretón y más de 400 ejemplares transitan en la bahía del Monte Saint-Michel. Es también el caso de la foca gris que se ha establecido en el Parque Natural Marino de Iroise, formando la mayor colonia de Francia. En tierra o en el mar, los niños y los adultos quedarán maravillados contemplado estos animales.

Jugar a los aventureros en un velero histórico

El litoral bretón se extiende entre el Canal de la Mancha y el Atlántico: es el mayor de Francia, excepcional, cambiante en función de la época del año y de las mareas. ¿Por qué no te embarcas junto a toda tu familia para descubrirlo a bordo de un viejo navío? Célebre por haber respondido al llamamiento del general De Gaulle del 18 de junio de 1940, el “Corbeau des mers” (“El cuervo de los mares”) te permite descubrir la navegación tradicional y el golfo del Morbihan (Enlace externo) . Este barco langostero de 1931 ha sido completamente restaurado. Éric, marinero apasionado, te contará la historia marítima y las maravillas del golfo permitiéndote a la vez participar en la navegación y las maniobras. Sin duda, sucumbirás al encanto del golfo del Morbihan, la perla del sur de Bretaña, declarado Parque Natural Regional. Un momento agradable a compartir en familia, en un entorno mágico.

Elegir unos alojamientos que sensibilizan a los niños para cuidar el planeta

En Bretaña es posible enseñar a los niños a proteger el planeta disfrutando al mismo tiempo de un alojamiento insólito. Hay varias posibilidades para las familias deseosas de acercarse a la naturaleza y sus valores. Los ecolodges La Belle Verte (Enlace externo) , totalmente pensados para reducir al máximo la huella de carbono, son verdaderos oasis de paz en plena naturaleza. ¿Te apetece una estancia en una granja? Los alojamientos ecológicos de la granja de Coet Kra (Enlace externo) serán apreciados por los más pequeños, que estarán encantados de poder alimentar a los animales. ¿Prefieres un toque de locura? Dirígete a la Belle Folie (Enlace externo) , un lugar híbrido que invita a compartir, a descansar y a respetar la naturaleza. Allí se puede dormir en una caravana situada sobre un menhir, en una casa decorada con una malla de tela o con forma de cactus, a la vez que puedes disfrutar del restaurante-merendero donde todo es local o de temporada.

Realizar un hermoso paseo en bicicleta

¿Y por qué no descubrir Bretaña en bicicleta (Enlace externo) ? Con sus Vías Verdes, toda la familia puede pedalear en total serenidad gracias a unos itinerarios seguros reservados a los peatones, ciclistas, patinadores y, en ocasiones, incluso caballos. Nueve ciclovías se extienden por Bretaña a lo largo de más de 1.700 km y a través de recorridos y paisajes muy diferentes. Como, por ejemplo, el Canal de Nantes a Brest, que conecta estas dos ciudades y que te permitirá descubrir varios ríos y numerosas esclusas, árboles y especies animales. Entre otros, también podrás cruzar una antigua vía de ferrocarril, la bahía del Monte Saint-Michel o la de Quiberon. Una forma lúdica y agradable de visitar Bretaña a tu propio ritmo.

Una bocanada de aire puro en un bosque legendario

Todo el mundo conoce la leyenda del rey Arturo. Tiene precisamente su origen en el magnífico bosque de Brocéliande (Enlace externo) , entre landas y lagunas. Un lugar mágico a descubrir en familia, acompañado de un guía para vivir una auténtica inmersión en las leyendas del hada Viviana y del mago Merlín. Tanto los niños como los adultos podrán visitar la Puerta de los Secretos, un centro de exposiciones con audioguías en diversos idiomas que ofrece un recorrido-espectáculo sorprendente. Escucha los sonidos del bosque, introdúcete en la cueva de Korrigans… Una verdadera inmersión en la Historia y en el pasado de Brocéliande. Para terminar, descubre la magia de los menhires de Monteneuf, en medio de las aulagas y los brezos. Podrás pasear en medio de cientos de megalitos y dólmenes, un destacado patrimonio arqueológico lleno de encanto.

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