Qué hacer en la Isla de la Reunión

Del corazón del océano índico surge una tierra de fuego: una isla volcánica, espectacular. Aquí, la vegetación es exuberante, para crear el más bello de los contrastes con la sublime negrura de los acantilados de Cap Méchant o los caminos de lava de Grand-Brûlé. Y en este decorado fantástico, La Reunión comparte su riqueza multicultural, durante una fiesta tradicional o una refinada comida criolla...

Las visitas que no hay que perderse en la isla de La Reunión

• Le Maïdo

Situado a 2.190 metros de altitud, el pico Maïdo cuenta con uno de los puntos de vista más espectaculares del circo de Mafate. Este lugar natural, accesible en coche, ofrece un panorama fantástico del circo de Mafate y de la costa oeste de la isla. ¡Una excursión que no puedes perderte!

• El volcán del Piton de la Fournaise

Es la estrella de los lugares turísticos de La Reunión. Desde agosto de 2014, en la llanura de Cafres, la Ciudad del Volcán revela los secretos de este inmenso macizo que culmina a 2.631 metros y cuya silueta está siempre presente, incluso en plena erupción…

• Le Trou de Fer

Esta depresión geológica del macizo del Piton des Neiges es una sima de cerca de 300 metros de profundidad. Los cursos de agua que se introducen en ella forman una catarata de 725 metros de desnivel y crean una corriente, el Bras de Caverne, que más lejos se vierte en el río de Le Mât. ¡Descubre el Trou de Fer en helicóptero para llenarte de emociones!

• El Piton des Neiges

Con 3.071 m, este volcán extinto es la cumbre más alta del océano Índico. Se puede acceder a él por unos senderos. Su ascensión, que requiere estar en buena forma física, se realiza desde Cilaos. Pasar la noche en el refugio permite llegar a la cumbre al alba.

• Los circos de Cilaos, Salazie y Mafate

El marco majestuoso del circo de Cilaos es el paraíso de los deportistas aficionados al senderismo. Accesible por una única carretera, el circo de Salazie, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, es una puerta de entrada al circo de Mafate, corazón habitado del Parque Nacional de La Reunión. Todos ellos son magníficos lugares que deben descubrir los aficionados a la naturaleza.

• El observatorio de las tortugas marinas de Kélonia

La tortuga, especie con más de 230 millones de años de antigüedad, está especialmente protegida en La Reunión. En Saint-Leu se encuentra el centro de estudios y descubrimientos de las tortugas marinas de Kélonia. Allí se pueden observar tortugas marinas y terrestres de criadero o que reciben son tratadas debido a la contaminación, la pesca o a una herida.

• La espectacular catarata de la Voile de la Mariée

La catarata de la Voile de la Mariée (El Velo de la Casada) debe su nombre a las largas cortinas de agua que tienen un efecto vaporoso cuando el caudal es importante. Según la leyenda, en este lugar se produjo un drama: una recién casada se fugó y se lanzó a un precipicio, perdiendo el velo en su caída...

• La playa de Roches Noires

La zona de baño vigilado, abierta al océano, es más profunda que la que hay en una laguna, al no haber barrera de coral. Con su fina arena blanca, es el lugar ideal para quienes buscan relajarse y tomar el sol. En las proximidades: cafés, restaurantes, discotecas, etc...

• La ensenada de Cascades

La ensenada de Cascades alberga un puerto pesquero y muchas pequeñas cataratas no siempre alimentadas. Unos emplazamientos para tomar un picnic han sido acondicionados en este lugar muy agradable y tranquilo.

• El Grand Bénare

Con sus 2.898 metros de altitud, el Grand Bénare es considerado la tercera cumbre más alta de la isla de La Reunión, tras el Piton des Neiges y el Gros Morne

Las actividades destacadas en la isla de La Reunión

• Admirar el amanecer desde el Piton des Neiges

Tras ascender el Piton des Neiges, pasar la noche en el refugio de la Caverne Dufour permite estar en la cumbre al alba para contemplar el amanecer sobre los tres circos: Mafate, Salazie y Cilaos.

• Un recorrido en los aires a bordo de un helicóptero

Unos vuelos sobre La Reunión en helicóptero son propuestos sobre los circos de Salazie, Mafate y Cilaos, el Trou de Fer y las lagunas, pero también el volcán, inclusive tras una erupción...

• Bucear en una de las reservas naturales

En La Reunión abundan las maravillas tanto en la tierra como en el mar. Basta disponer de unas gafas y un tubo para sumergirse en un verdadero acuario natural, accesible para todos, submarinistas y amantes de los grandes fondos. Los peces y corales danzan en un caleidoscopio de colores y formas.

• Lanzarse al agua practicando el canyoning o el rafting

El este y el sur salvaje son unos terrenos de juego privilegiados para los aficionados a las aguas vivas en una multitud de embalses naturales, tanto para principiantes como deportistas extremos. En unas gargantas en el corazón del bosque, unos acantilados espectaculares acogen kayaks, canorafts, rafts, hydrospeeds...

• Deambular por el mercado de Saint-Paul

Este mercado lleno de colorido reúne a más de 300 expositores los viernes durante todo el día y los sábados por la mañana en el frente de mar de la localidad: venta de productos locales, especias, frutas, verduras, ropa, artesanía, animales… Un pequeño consejo para disfrutarlo al máximo: acudir sobre todo el viernes por la mañana temprano.

• Visitar un templo tamil y asistir a un paso sobre las brasas

Cada año, en diciembre y enero, las principales ceremonias de pasos sobre las brasas (tikouli) glorifican la pureza de la diosa hindú Pandialé que se lanzó al fuego para demostrar su fidelidad. Tras 17 días purificaciones, ritos y oraciones, los penitentes están preparados para enfrentarse a la prueba del fuego a cambio de la gracia divina...

• Realizar el circuito de las cabañas criollas del Entre-Deux

El pueblo criollo de Hell-Bourg, en el centro del circo de Saliazie, ha conservado todo su encanto alrededor de las antiguas termas. Auténticas casas criollas, jardines, modestas cabañas o mansiones burguesas: este circuito encantará a los viajeros en busca de descubrimientos auténticos.

• Observar a los delfines y ballenas junto al litoral

¡Nadar con las ballenas y/o con los delfines es un sueño de niño que puede hacerse realidad en La Reunión! Meterse en el agua despacio y observar a los animales en su medio natural, suavemente para no molestarles: ¡una sensación inolvidable!

• Descubrir el sur salvaje y la carretera de las Lavas

La carretera de las Lavas cruza el Grand Brûlé, la parte costera de la última caldera volcánica formada por el Piton de la Fournaise, el Enclos Fouqué. Dos paneles indican las corrientes de lava que invadieron la zona durante las erupciones del Piton de La Fournaise. Por ello, el trazado se modifica con regularidad. ¡No hay que dejar de verlo!

• Contonearse al ritmo del Maloya

A la vez música, canto y danza, el Maloya es una de las principales tradiciones de la isla. Desde 2009, figura en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad. Expresa el dolor y las rebeliones de los esclavos de origen malgache y africano en las plantaciones de azúcar de La Reunión.

Cómo llegar a la Reunión 

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