Silencio, motor, se rueda en Lyón

Fue en Lyón, a finales del siglo XVIII, donde los hermanos Lumière inventaron el cinematógrafo, un aparato que permitía proyectar una película, dando de este modo nacimiento al cine tal y como lo conocemos hoy. France.fr te lleva tras las huellas de esta herencia artística en un paseo en 5 tomas.

Regreso a las fuentes en el Museo Lumière

Es en Villa Lumière, residencia familiar de Antoine y sus hijos Auguste y Louis, donde el museo se ha instalado. Bajo las cristaleras y los techos labrados de esta lujosa mansión de estilo Art Déco, se descubren los inventos de los dos hermanos y, con ellos, la historia del cine: el cinematógrafo Lumière, el quinetoscopio de Edison o el cronofotógrafo Demerÿ figuran entre las piezas destacadas del recinto. No hay que dejar de visitar el Hangar, donde se rodó la primera película de los hermanos Lumière, “Salida de la fábrica”. Cada 19 de marzo, el Instituto Lumière propone al público ponerse delante de la cámara y volver a rodar esta primera película. Vestidos, puesta en escena… Cada cual rivaliza en imaginación para dejar su impronta en la película.
Institut Lumière (Enlace externo)

Descubrir los secretos de los rodajes en el Museo Miniatura y Cine

Aquí se descubren los secretos de los efectos especiales del cine mucho antes de la llegada de la técnica digital. A través de 12 salas de exposición y alrededor de 200 películas representadas, se descubre la historia de los efectos especiales, las máscaras y prótesis, los decorados y maquetas utilizados por los equipos de rodaje para dar vida a monstruos o realizar escenas de riesgo fuera de lo común. Entre los objetos restaurados y expuestos, se puede ver la maqueta motorizada de la nave de “Alien: el octavo pasajero”, el gorila de la película “El planeta de los simios”, el triceratops de “Parque Jurásico”, las máscaras de Batman y de Catwoman o el que llevó Robin Williams para interpretar a la “Señorita Doubtfire”.
Museo Miniatura y Cine (Enlace externo)

Entrar en la historia en el Théâtre Comédie Odéon

Este monumento de la historia del cine en Lyón fue la primera sala de cine permanente de la ciudad. Inaugurado en 1908 bajo el nombre de Pathé Grôlée, ofrece una programación que cubre toda la velada. Tras ser explotado por varias compañías, cerró sus puertas en 2009 antes de volver a abrir en 2012 con el nombre de Théâtre Comédie Odéon, una sala de espectáculos dedicada al teatro vivo. De su pasado cinematográfico, el lugar conserva sus sillones y telones en terciopelo rojo, así como su balcón de origen.
Théâtre Comédie Odéon (Enlace externo)

Muros pintados

En Lyón, la historia de la ciudad se cuenta a través de sus calles sobre los muros pintados y los frescos que decoran las fachadas de los edificios, creando a menudo trampantojos de enorme realismo. El cine no es una excepción y figura en los muros de la calle Charlie Chaplin, en Villeurbanne, al otro lado del parque de la Tête d’Or. El célebre actor, con su silueta reconocible entre mil con su sombrero y su bastón, aparece representado 23 veces bailando en una película de cine.

En el distrito I de Lyón, en la esquina de calle y de la Martinière y el quai Saint Vincent, el fresco de los Lyoneses representa a una treintena de mujeres y hombres célebres originarios de la ciudad. En la primera planta de la fachada que da a la calle de la Martinière se puede ver a Auguste y a Louis Lumière accionando su cinematógrafo. Detrás suyo, el público asiste a la proyección de una película.

Luces de colores en el CinéDuchère

Este cine de arte y ensayo, situado en el distrito IX de Lyón, se encuentra en una antigua iglesia con una arquitectura original con sus estructura parcialmente enterrada sobre la que se alza una flecha de hormigón. El CinéDuchère participa en el Festival Lumière, que se celebra cada año en octubre en Lyón, y forma también parte del Plan Lumière de la ciudad presentando cada noche una iluminación llena de colorido.
CinéDuchère (Enlace externo)