Una escapada a la Martinica junto a CocoZabrico

¡Bel bonjou (buenos días en criollo)! CocoZabrico, antillana y aventurera en su tiempo libre. Ella desea dar a conocer su isla, la Martinica, a través de su vida cotidiana. Restaurantes, arte, paseos… ¡conviértete, durante tu estancia, en un verdadero isleño!
¿Dónde jugamos a ser Robinson Crusoe?

En esta ocasión, no necesito que sea viernes, solo preciso un Taxi Cap para que me lleve hasta la tierra prometida. Protector solar, bañador, algo para comer y beber y pongo rumbo hacia un lujo a precio de saldo. De los islotes de Chevaliers a Le Marin: para mí, a menudo, dura un día entero entre semana.

¿Dónde conseguir todos los productos locales de la huerta?

En Gros-Morne con «Cœur d’île». De la horquilla al tenedor, compramos, degustamos, aprendemos. ¡Allí me presento cuando empiezo a sentir la necesidad de tomar vitaminas naturales!

¿Dónde comer para chuparse los dedos en Fort-de-France?

Monumentos, playa, tiendas: Fort-de-France abre el apetito. Me dirijo a mi taberna y la de la mayoría de mis amigos: Chez Hector. Cruzo el mercado cubierto impregnado con fragancias especiadas para degustar una cocina que parece salida de la olla de mi madre.

¿Dónde dejarse arrastrar por un frenesí de compras para recuperar fuerzas después con una merienda?

¡En la Villa des Lucioles! El concepto es sencillo: una casa donde encontramos tiendas chic, un centro de masaje y un restaurante-cafetería. Imposible ver pasar el tiempo.

¿Dónde refugiarse si hace demasiado calor?

A veces, el mar no basta cuando hace demasiado calor. Cuando eso ocurre, me refugio en el río en Cœur Bouliki, en Saint Joseph. ¡Sí, qué frío, pero es mi secreto de la juventud eterna!

¿Dónde darse un capricho a los pies de la montaña Pelée?

El 1643, frente a mi playa favorita de la isla, es un restaurante que ha susurrado palabras dulces a mi estómago y palabras agridulces a mi tarjeta bancaria. Un momento culinario increíble.

¿Dónde recuperarse con suavidad?

Buscaba un lugar para retirarme a descansar. El hotel Apolline es un lugar excepcional por la decoración y también por la ubicación.

¿Dónde combinar paseos y baño en aguas turquesas?

La ruta de Trou Cochon en Vauclin. Un poco larga (alrededor de 2 horas y media sin paradas y mucho más con las pausas para el baño) pero de nivel bajo para la deportista dominguera que soy.

¿Dónde encontrarse con los artistas locales?

Tienen una casa y se llama «1 œuf».
En pleno corazón de Fort-de-France, en Rue Garnier-Pages, un lugar donde encuentro refugio para fantasear, admirar, trabajar, degustar pero, sobre todo, reunirme.

¿Dónde dar un bonito paseo en coche?

La ruta de la Trace. Me gusta ver aquí, entre otras cosas, el agua de manantial fluir sobre las paredes recubiertas de helechos gigantes.

Para llegar más lejos:

Cómo llegar a Martinica