Qué hacer en Mayotte

Apostada en el océano Índico, entre el continente africano y la isla de Madagascar, Mayotte es un paraíso para los submarinistas que acuden a admirar los corales en la laguna cerrada más grande del mundo. En cada recodo de estos caminos de senderismo, podrás toparte con especies endémicas protegidas como el lemur, el drongo o incluso el souimanga. ¡Vamos allá!

Las visitas que no hay que perderse en Mayotte

• El monte Choungui

La ascensión al monte Choungui es una de las actividades ineludibles en Mayotte durante la estación seca. Domina el sur de la isla con su cono perfecto y escarpado que alcanza los 594 metros. Ofrece unas vistas panorámicas sobre todo el sur de la isla y su columna basáltica se percibe desde Petite-Terre.

• El islote de Saziley

Para esta excursión náutica al sur de Mayotte, tienes que partir en barca desde Moutsamoudou... ¡Sin olvidar llevar gafas, aletas y tubo, crema solar, un gorro y mucha agua porque no encontrarás nada en este rinconcito paradisíaco!

• El jardín botánico de Coconi

Pasear por el jardín botánico de Coconi en la estación de lluvias (entre noviembre y finales de abril) es un pequeño privilegio. Además de las numerosas flores y de las muy hermosas hileras de palmeras y cocoteros, también puedes visitar el vivero.

• La playa de N'Gouja

Situada en el extremo suroeste de la isla, en la laguna, esta playa es la más bella y conocida de Mayotte. Nadar con las tortugas y tumbarse en la arena clara, bajo los baobabs, observar los paniques (un tipo de murciélago) y los lemures son los placeres de este pequeño paraíso de la isla.

• El lago Karihani

El lago Karihani, “dziani Karihani” en shimaoré, es el único lago natural de agua dulce de Mayotte. A menudo cubierto de nenúfares, sirve de refugio a numerosas aves, como garcetas, garzas y gallinetas comunes. La vuelta al lago, cerca del pueblo de Tsingoni, es un paseo tranquilo y relajante.

• El municipio de Dzaoudzi

Dzaoudzi, que cuenta con 13 .000 habitantes, alberga la mayoría de los edificios del periodo colonial, entre ellos el hotel Le Rocher, la antigua sede de correos que data de 1845, el antiguo internado, sede actual de la casa del patrimonio, o el antiguo palacio del gobernador, conocido como “palacio Eiffel”, del nombre del célebre arquitecto.

• La plantación Guerlain y sus campos

A 800 metros del pueblo de Combani, la plantación Guerlain presenta hileras de ylang ylang y de cocoteros. La casa del célebre perfumista, situada en medio de un cuidado jardín, ofrece unos hermosos vestigios que merece la pena visitar.

• Los 210 peldaños de Acoua

Esta escalera con peldaños desiguales permite acceder a la cumbre de una colina que domina la bahía de Acoua, ofreciendo unas vistas magníficas de las islas del norte. A lo lejos, las islas Choazil y Chissioua Mtsamboro parecen flotar sobre las aguas apacibles de la laguna.

• La pequeña ciudad de Mamoudzou

Mamoudzou, que cuenta tan sólo con 6.200 habitantes, se encuentra a orillas de dos ensenadas separadas por la punta Mahabo. Concentra la mayoría de los comercios y servicios de la isla, la sede del Consejo General y casi todos los organismos públicos, en particular en la plaza Mariage, en pleno centro.

• El istmo de Bouéni

Situado al sur de Mayotte, el istmo de Bouéni se estira sobre 4 kilómetros hacia el norte, frente a la aldea de Sada, y cierra en parte la gran bahía de Bouéni. Unos pueblos de pescadores están instalados a lo largo de la costa y unos senderos permiten visitar el istmo, de Majiméouni a Mzouazia.

Las actividades que no debes perderte en Mayotte

• Emocionarse asistiendo a la puesta de las tortuga en la playa de Moya

Mayotte es uno de los lugares del océano Índico donde es frecuente ver la puesta de las tortugas. La playa de Moya es su lugar preferido. Casi cada noche de marzo a junio, con récords en mayo, las tortugas acuden a poner huevos. Ten cuidado en no molestarlas...

• Maravillarse ante el baile de las ballenas jorobadas en la laguna

Partiendo de Mamoudzou, se pueden observar ballenas jorobadas y sus ballenatos nadar en las aguas color turquesa de la laguna casi cerrada, de julio a finales de octubre. Vienen a realizar bailes nupciales, a dar a luz, a alimentar y a educar a sus pequeños.

• Nadar con los delfines y los charranes en la punta de Saziley

Delfines y charranes pueden observarse durante todo el año en Mayotte y la laguna alberga una fauna de una gran riqueza. Para los delfines, el lugar más conocido es el islote M’Tsamboro, hacia la gran barrera de coral. Cerca de la punta de Saziley, el “islote blanco” es el principal refugio para los charranes.

• Abrir los ojos de par en par buceando en la reserva del paso en S

El “Paso en S”m cuyo verdadero nombre es Longogori, es un lugar de buceo muy conocido, protegido como reserva marina desde 1990. La pesca está prohibida. Con 13 puntos de buceo repartidos entre la laguna y el océano, es el más destacado spot de buceo de Mayotte. Se pueden observar, entre otras especies, numerosas tortugas.

• Viajar 3.000 millones de años atrás en el lago cráter de Dziani

El Dziani Dzaha es un lago de cráter color verde esmeralda situado al norte de Petite-Terre. Podrás admirar la roca de Dzaoudzi y su puerto de recreo, Grande-Terre y las aguas color turquesa del gran arrecife del noreste. Desde el faré que domina las playas de Moya, un sendero permite acceder hasta allí.

• Explorar los islotes Choizil con unas gafas y un tubo

Situados a unos kilómetros de las costas, los islotes Choizil son los lugares de buceo más bellos de Mayotte: aguas color turquesa, banco de arena blanca, rocas negras y relieves llenos de verdor como telón de fondo. En los fondos coralinos, aunque bastante deteriorados, abundan los peces multicolores (peces payaso, peces ángel…).

• Descubrir el manglar en canoa para mejor observar a sus habitantes

Recorrer el manglar de Mayotte en kayak merece mucho la pena. Este universo es fascinante. Se pueden ver periophthalmus, especie de pececillos anfibios, el cangrejo violinista, la garcilla cangrejera, el Terebralia palustris, un molusco con un cono de forma puntiaguda...

• Aprender el arte de la sal de Bandrélé y reír con las “mama shingo”

Las “mamas shingo” te explicarán todas las etapas de la fabricación de esta sal, completamente natural y con un sabor único: desde la recogida hasta el filtrado en unos barreños agujereados, el riego con agua de mar y el calentamiento para evaporar el líquido, dejando tan sólo una sal de un color blanco sorprendente.

• Hacerse amigo de los makis

Estos encantadores lemúridos viven en colonias en los árboles y es fácil acercarse a ellos. ¡Vendrán a observarte e incluso pueden tratar de robarte comida! Se parecen a unos peluches adorables a los que dan ganas de acariciar. Pero alimentarlos modifica sus costumbres alimentarias y puede alterar su salud.

Para llegar más lejos:

Cómo llegar a Mayotte 

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