Escapada romántica a un tiro de piedra de París: 4 jardines de castillos para disfrutar de la naturaleza

París es una isla del tesoro de la que nunca se terminan de descubrir las joyas culturales. Si buscas nuevas sensaciones fuera de las rutas habituales, los parques y jardines de los magníficos castillos situados a las puertas de la Ciudad de la Luz te ofrecerán un momento para respirar tan bucólico como romántico.

Los Jardines de Versalles: tras los pasos del Rey Sol

Si Versalles es una perla, su parque es el delicado estuche. Emulando a Luis XIV, comienza tu paseo bajo las ventanas de la Galería de los Espejos, la sala más emblemática del castillo. Para André Le Nôtre, el jardinero del rey, el agua era un elemento central que, gracias a la sabia disposición de los estanques y de las fuentes, reflejaba la luz sobre la magnífica mansión del rey, como una alegoría de su aura solar.

La belleza del parque es sublimada por un centenar de estatuas y el millar de especies vegetales con que cuenta su gigantesco invernadero, donde los granados y las adelfas comparten espacio con limoneros y palmeras bicentenarias traídas de España y de Italia. Ten en cuenta que el invernadero sólo se visita previa reserva. A lo largo de tu paseo, descubrirás una composición armoniosa que mezcla arbustos ornamentales, esculturas, estanques y fuentes, y podrás admirar el Jardín del Rey, un pequeño bosque con esencias exóticas. Por último, entre abril y octubre, no debes perderte las Grandes Aguas y los Jardines Musicales, dos espectáculos que, entre otras cosas, hacen bailar los chorros de agua al ritmo de la música barroca.

Propiedad de Courances y castillo de Fontainebleau: para descubrir los estanques renacentistas y la residencia de los Reyes de Francia

Situada 50 km al sureste de la capital, la Propiedad de Courances y sus magníficos jardines son el destino soñado para una escapada romántica. El parque que rodea el castillo es conocido por ser el único de estilo clásico romántico. Aquí también, el elemento acuático es omnipresente y el parque cuenta con nada menos que 17 estanques de estilo renacentista que, un siglo más tarde, inspirarían a André Le Nôtre, el célebre jardinero de Luis XIV.

Apreciarás asimismo su huerto de 3 hectáreas con certificado biológico que proporciona frutas y verduras a todo París y su región, así como al restaurante de la Propiedad. Para quien quiera prolongar su estancia, tres casas pintorescas situadas en el corazón del parque y con vistas a un encantador jardín japonés pueden ser alquiladas. Se trata de un lugar ideal para descubrir la localidad histórica de Fontainebleau y su castillo, situados no muy lejos.

Château de Fontainebleau ©CRT IDF/Tripelon-Jarry - Château de Fontainebleau

Conocido como la “residencia de los reyes de Francia”, a partir del siglo XII en el castillo de Fontainebleau vivieron los más célebres soberanos franceses. El castillo, que parece salir directamente de un cuento de hadas, está rodeado por un bosque de robles centenarios que antaño estaba reservado a las partidas de caza de los reyes y que hoy hace las delicias de los amantes de la naturaleza. Podrás visitar su espléndido parque, que también se puede recorrer durante un romántico paseo en calesa.

Vaux-le-Vicomte: el castillo que sirvió de inspiración para Versalles

Uno de los mayores castillos de Francia, Vaux-le-Vicomte fue encargado por Nicolas Fouquet, superintendente de las finanzas de Luis XIV. Fruto de la imaginación de las personalidades más reputadas del siglo XVII en el ámbito de la arquitectura, de la decoración y del acondicionamiento de jardines, su imponente esplendor sirvió de modelo para Versalles.

En su interior, todas las decoraciones están magníficamente conservadas, del mobiliario a las pinturas, pasando por los dorados de los estucos. Por su parte, André Le Nôtre, el jardinero paisajista más célebre de su época, ideó un gran parque de 33 hectáreas, dominado por hileras de boj y espejos de agua. Terminarás tu visita en las cuadras del castillo que han sido transformadas en museo y que en la actualidad albergan una singular colección de coches antiguos.

Cita en París y su región