Hemos participado en las “oursinades”, las fiestas del erizo de mar en Provenza: ¡síguenos!

Cada año en febrero, en el sureste de Francia se rinde homenaje al erizo de mar, pequeño animal cubierto de púas. Pascale Béroujon, fotógrafa, ha participado para France.fr en estas fiestas denominadas “oursinades”. Del barco al plato, el erizo de mar ya no tendrá secretos para ti.

Recogida

El erizo de mar, pequeño animal marino de la familia de los equinoideos, se “cosecha” en las rocas como una flor delicada, de noviembre a abril. Su pesca está sometida a cuotas por persona y día para proteger la especie.

Coral de erizo

No te fíes de su físico poco agraciado. Bajo su manto espinoso, que le ha valido el apodo de “castaña de mar”, el erizo encierra unos sabores delicados.

Todos los domingos, en Carry-le-Rouet, este pequeño animal marino es el invitado de honor de una verdadera fiesta popular. Unas mesas son instaladas en los muelles del puerto alrededor de las cuales se saborean erizos y otros productos del mar dentro de un ambiente agradable.

Directamente en la concha

La carne de erizo se toma recién sacado del mar, cruda, con una cucharilla, simplemente regada con un chorrito de limón y directamente de la cáscara. ¡Una gran bocanada de yodo!

Platos refinados

El erizo también también es un producto muy apreciado por los cocineros y ha dado lugar a platos refinados, como los que propone el restaurante Le St Trop, en Carry-le-Rouet. Durante las “oursinades”, el chef Jérôme Droingt prepara su especialidad: raviolis de erizo, espuma de bullabesa, punta de langosta y corazón de alcachofa.

Pesca fresca

En Saint-Mandrier, en el Var, el pescador de erizos Henri Taillon y su grumete buceador Jean-Michel Pradon proveen directamente de erizos recién pescados al restaurante gastronómico Chez Julia et Daniel.

Pesca fresca

En Saint-Mandrier, en el Var, el pescador de erizos Henri Taillon y su grumete buceador Jean-Michel Pradon proveen directamente de erizos recién pescados al restaurante gastronómico Chez Julia et Daniel.

El pescador trae los erizos a la pequeña ensenada de Fabregas donde se encuentra el restaurante. La chef Julia Viglietti los abre con sus tijeras directamente en las rocas y los enjuaga en el agua de mar.

Arte culinario

En temporada, la chef prepara erizos gratinados. ¡Una delicia para la vista y el paladar!