24 horas en el hotel Les Roches Blanches para relajarse frente al cabo Canaille

Dominando el mar, el hotel Les Roches Blanches es una joya Art Déco en medio de los pinos piñoneros y las grandes losas de piedra clara típicas de Provenza. Reabierto el año pasado tras una renovación sumamente cuidada, este establecimiento de 5 estrellas ofrece una estancia refinada e inspiradora en Cassis, frente a los acantilados rojizos del cabo Canaille.

9 h: un establecimiento legendario

Cabezal en latón y laca negra decorada con paneles geométricos, lámparas estilizadas… Con su guiño al estilo Art Déco, las elegantes habitaciones cuentan una historia. La de una casa solariega que fue construida al borde del mar a finales del siglo XIX antes de ser transformada en hotel en los años veinte del pasado siglo. Un hotel donde se alojaron Winston Churchill y Edith Piaf. El encanto mediterráneo sigue surgiendo efecto: paleta de tonos azules del mar, notas de yodo, el canto de las cigarras…

11 h: un balcón sobre el mar

Los barcos navegan en la lejanía, los pinos ofrecen su sombra refrescante y el cabo Canaille alza sus acantilados de tonos ocre: la terraza ofrece un magnífico decorado marítimo para disfrutar de un café. El hotel, situado cerca del pintoresco puerto de Cassis, debe su nombre, “las rocas blancas”, a las rocas calizas que esculpen el litoral desde Marsella y dan belleza al Parque Nacional de Calanques. Perfectamente integrado en este lugar natural, Les Roches Blanches cultiva los códigos de los jardines mediterráneos, con muros de piedra seca con terrazas.

14h: baños infinitos

La original piscina con forma de caracol parece rendir homenaje a las curvas de los pinos inclinados. Un espacio con una elegancia añeja donde tomar el sol o leer un rato, a menos de preferir dedicarse a la contemplación desde la piscina de desbordamiento orientada hacia la playa. Con sus líneas depuradas y sus mosaicos negros, aporta un toque contemporáneo al hotel. La más bella de las piscinas es, sin embargo, el mar, accesible mediante una escalera cavada en la roca.

17h: evasión en el spa

Dando al jardín y a la bahía de Cassis, el spa ofrece 4 cabinas cuyas aperturas parecen haber sido pensadas como cuadros vivos que invitan, aquí también, a la contemplación. Un momento de intimidad para dejarse envolver por los aromas. El spa está asociado a la marca Sisley que propone unos cuidados fito-aromáticos de altos vuelos. El ambiente “etno-chic” de los espacios de entrada y de descanso supone ya de por sí un viaje. Prosigue en el hammam delicadamente decorado con mosaicos irisados.

19 h: una copa al atardecer

En la terraza del restaurante Les Petites Canailles uno casi se imagina en la pasarela de un barco con su empalletado, su puente de madera y el horizonte marítimo. Al final del día, la luz del sol poniente parece llenar de brasas los acantilados: un marco encantador para tomar unas tapas y unos mezzés y descubrir la carta de vinos en la que ocupan un lugar preferente las propiedades vinícolas de Cassis. Si se tiene mucha hambre, hay que dirigirse a Les Belles Canailles para disfrutar de una cocina mediterránea inspirada en el mar.

Para saber más:

Cita en las Roses Blanches en Cassis