«500 ans de RenaissanceS”»: un festín real como si estuvieras allí

La mesa está preparada, la carne asada al punto, la empanada recién salida del horno y el rey debería hacer su aparición de un momento a otro. Bienvenidos al castillo de Villandry, en Valle del Loira, donde France.fr te invita a un banquete renacentista. ¡Qué empiece la fiesta!

Del entrante al postre

Durante el Renacimiento, la fruta pasa de ser el entrante al postre. Siempre se presentaba con gran esmero y, a menudo, se ponía en la mesa al principio de la comida.

Del entrante al postre

Durante el Renacimiento, la fruta pasa de ser el entrante al postre. Siempre se presentaba con gran esmero y, a menudo, se ponía en la mesa al principio de la comida.

En aquel entonces, la comida era una verdadera puesta en escena. Por ejemplo, la mantelería era una forma de demostrar la riqueza, al igual que el número de platos de carne que se servían en la mesa o el metal de la vajilla.

Empanadas y verduras

Las empanadas y los patés abundaban en las mesas renacentistas. En el Renacimiento también se recupera la estima por las verduras procedentes de la tierra, que hasta entonces eran el alimento de los campesinos.

Especias

Las especias, muy escasas y caras, también son un distintivo de riqueza. El tenedor se utiliza principalmente para pinchar los alimentos del plato para luego comerlos con la mano, incluso en la mesa del rey.

Especias

Las especias, muy escasas y caras, también son un distintivo de riqueza. El tenedor se utiliza principalmente para pinchar los alimentos del plato para luego comerlos con la mano, incluso en la mesa del rey.

Aves excepcionales

La carne ocupaba un lugar destacado en las mesas renacentistas. Era habitual que se sucedieran varios platos. Los preferidos eran ocas, cisnes y otras aves grandes que se presentaban reconstruidas después de cocinadas.

El pan como plato

A principios del Renacimiento, se utilizaban grandes rebanadas de pan para depositar los alimentos. Progresivamente irán siendo sustituidas por platos. Las servilletas se anudaban alrededor del cuello de los comensales para proteger sus gorgueras.

El pan como plato

A principios del Renacimiento, se utilizaban grandes rebanadas de pan para depositar los alimentos. Progresivamente irán siendo sustituidas por platos. Las servilletas se anudaban alrededor del cuello de los comensales para proteger sus gorgueras.

¡A comer!

A principios del Renacimiento, los banquetes se servían en grandes tablas colocadas sobre caballetes, lo que permitía montar la mesa en cualquier estancia del castillo. Poco a poco, esta costumbre heredada de la Edad Media, irá dando paso a mesas de madera fijas.

Locura por el dulce

El azúcar es uno de los grandes descubrimientos gastronómicos del Renacimiento. Disfrutaban con la masa choux, dulces de frutas, frutas confitadas y compotas. Las mermeladas también van viento en popa, como demuestra el Tratado sobre mermeladas, del famoso médico y astrónomo Nostradamus.

Quesos de Auvernia y de Brie

Los quesos más populares eran los de Auvernia y Brie. Se consumían al final de la comida, junto con los postres, las frutas y otros dulces manjares.

El Castillo de Villandry es el último gran castillo del Valle del Loira. Fue construido en 1536 por Jean Le Breton, ministro de economía de Francisco I. Su estilo, típicamente francés, contrasta con el de sus contemporáneos, como Chambord o Azay-le-Rideau, de influencia italiana. Pero el Castillo de Villandry es sobre todo famoso por sus seis jardines, dispuestos en cuatro terrazas y cuyos colores varían al son de las estaciones.