5 buenas razones para pedalear en familia en el Valle del Loira

Con un casco para protegerse la cabeza y las manos sobre el manillar, parte en familia para descubrir un patrimonio excepcional por el recorrido de la cicloruta del Valle del Loira. Un itinerario ideal para que los ciclistas principiantes descubran las alegrías de la bicicleta, durante un paseo lleno de sorpresas.

La Ciclorruta del Valle del Loira ofrece 900 kilómetros de senderos para bicicletas en medio de castillos emblemáticos, pueblos con carácter y paisajes salvajes. Junto a destacados monumentos históricos, unos lugares más insólitos se descubren a lo largo de este itinerario adaptado tanto a los niños como a los adultos. Un montón de sorpresas que prometen unas experiencias únicas a vivir en familia.

Fundirse en el entorno

Cerca de Tours, el sorprendente castillo de Azay-le-Rideau es una etapa ineludible de la cicloruta del Valle del Loira. Está construido en una isla en medio del Indre, pero no es la única curiosidad de la zona. Prosigue tu paseo en bici hasta el valle troglodita de Goupillières (Enlace externo) , a 15 minutos de pedaleo, para descubrir unas curiosas casas cavadas directamente en la roca, típicas de la región. Al llegar, los pequeños ases de la bici serán recibidos por la cabra Fripette, la burra Câline y el cerdo Léonard. Durante una excursión al siglo XIX, podrán meterse en la piel de un pequeño campesino de la región para comprender el funcionamiento de los pozos, del horno de pan o de los silos de grano, pero también explorar una fortaleza e incluso entrar en la casa de una bruja…

La gran ilusión

Al llegar a Blois, que cruza la cicloruta del Valle del Loira, abandona por un momento el bonito sendero para bicis que serpentea a lo largo del río para adentrarte en un mundo de ilusiones, juegos de espejos y todo tipo de trucos. ¡En la Casa de la Magia (Enlace externo) , grandes y pequeños se asombrarán con todo tipo artificios! Tras haber sido saludados por la hidra con seis cabezas que protege celosamente esta antigua mansión burguesa de finales del siglo XVIII, entrarás en el universo de Robert-Houdin, el más célebre de los magos franceses. En este espacio de exposición de 2.000 m², juegos ópticos, trucajes y grandes artificios desconcertantes se suceden hasta hacerte perder el Norte. Que volverás a encontrar, por supuesto, al volver al itinerario de la cicloruta. Por la noche, la magia sigue en el castillo de Blois con un fascinante espectáculo de luz y sonido en las fachadas del castillo.

Un pie en la historia

Tras la Casa de la Magia, otra maravilla te aguarda en el itinerario de la cicloruta del Valle del Loira, que va de Blois a Tours. En el Parque Mini-Châteaux (Enlace externo) situado cerca de Amboise, no hay uno sino 45 castillos emblemáticos del Loira a contemplar. Mientras que los padres admiran la notable arquitectura de estas joyas del Valle del Loira en una versión en miniatura, los pequeños ciclistas cambiarán de montura para subirse a una pequeña cilindrada. A bordo de una Bugatti en miniatura, realizarán un paseo por la historia con estilo y sin peligro. Pero si prefieren los cuadrúpedos a los motores, unos mini-caballos también están a disposición de los más pequeños para recorrer el parque como reyes.

De una montura a otra

Otra etapa de la cicloruta del Valle del Loira, Saumur es un lugar apreciado por los ciclistas amantes del arte y de la historia, pero también de la equitación. En familia, deja por un momento la bicicleta para aventurarte en la prestigiosa escuela de equitación del Cadre Noir (Enlace externo) , que desde hace dos siglos perpetúa la excelencia de la tradición francesa. Adéntrate en las cuadras de la escuela para descubrir todos los secretos de la vida de un jinete y el arte del trabajo de los caballos, antes de asistir a una magnífica gala en la gran pista. Los pequeños detectives también podrán participar a una de las visitas dedicadas a los niños de 6 a 10 años para tratar de resolver los numerosos enigmas de la escuela.

Meterte dentro de un cómic

Con salida de Blois, uno de los bucles de la cicloruta del Valle del Loira te conducirá hasta Cheverny y sublime castillo. ¿Su fachada te recuerda a algo? Imagínala sin las dos torres y te darás cuenta de que es igualito al castillo de Moulinsart, residencia del inenarrable Capitán Haddock. Célebre en el mundo entero gracias al dibujante Hergé, el castillo de Cheverny (Enlace externo) no olvida rendir homenaje a su creador y a su personaje Tintín. Junto a sus salas ricamente amuebladas, que ya por sí solas merecen la visita, una exposición permanente permite tanto los niños como a los adultos meterse en el laboratorio del profesor Tornasol, en la cripta del Secreto del Unicornio o ante el Tesoro de Racha el Rojo.

Cita en el Valle del Loira